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Lecturas del 29 de Junio al 3 de Julio


LUNES 29 DE JUNIO


EL QUE ANDA ENTRE LA MIEL...

• 1 JUAN 2:1-6 •

Todos conocemos este refrán que claramente se refiere a las buenas o malas compañías y a su influencia en nuestro comportamiento. Seguramente si compartes con alguien de otra ciudad o país, terminarás usando modismos o expresiones que ellos usan y que adaptas a tu diario vivir sin darte cuenta.


El círculo de influencia de cada creyente es distintas, por lo tanto, las restricciones que cada uno se impone serán diferentes. Todos tenemos que decidir por nosotros mismos cuáles serán los límites en nuestra vida, lo que haremos y los que no.


Los apóstoles fueron influenciados por el carácter de Cristo y por esto eran identificados por su forma de hablar (Mateo 26:73, Hechos 4:13b); hablaban sin temor, con autoridad y conocimiento. Igualmente, los miembros de una familia suelen tener parecido en lo físico (ojos, nariz, estatura) y en su actuar.


Bueno, si andamos en Cristo debemos parecernos al Padre celestial, practicando la justicia porque Él es justo (V. 1); demostrando que le conocemos (V. 4) al obedecerlo, viviendo como Él lo hizo apartados del pecado y permaneciendo en Él (V.6) al mantener una relación como la que Él sostuvo con Dios, de principios, de amor, de confianza y entrega. Esta es la miel por la que debemos caminar, impregnados de Su palabra (Salmos 119:103-104), imitándole en todo.


Cuando andamos en la Palabra se nos pega:

• Apartarnos del pecado.

Arrepentirnos del mal que hemos hecho.

Despreciar el triunfo obtenido por medios fraudulentos.

Abstenernos de planes malvados.

Olvidar nuestra vida pasada.

Alejarnos de las cosas que nos llevan a pecar.

Cambiar los hábitos que hacen sobresalir nuestras debilidades.

Buscar una vida de santidad.

Añorar la Presencia viva y eficaz de Jesús.


Con todo esto, cuando pecamos (1 Juan 1:8), Jesús como nuestro abogado (V. 1) y representante, defiende nuestra posición (hijos) dentro del Reino de Dios y presenta Sus obras delante del Padre, para que recibamos los beneficios de la salvación, que Cristo ganó para nosotros.


En fe, arrepentimiento y perdón, tendremos una vida transformada, endulzada por la miel de la Palabra.


MARTES 30 DE JUNIO


NO TE CANSES DE HACER EL BIEN

• 2 TESALONICENSES 3:10-13 •


Un hombre desempañaba el oficio de jardinero en una finca muy extensa. Un día este hombre estaba guiando a un visitante a través de esta propiedad y éste observó el jardín. El visitante nunca había visto un jardín que se encontrara en tan excelentes condiciones y mientras compartía con el jardinero y su esposa, los elogió por la forma en que cuidaban y mantenían el jardín. El forastero le preguntó cuándo fue la última vez que el dueño había estado en ese lugar y el jardinero respondió que había estado hacía ya un tiempo. El visitante entonces le preguntó “¿Por qué mantiene usted el jardín de una forma tan impecable?“ Y el jardinero respondió: «Bueno, estoy esperando que el señor regrese». Entonces, el forastero preguntó: ¿Va a venir la semana próxima?» El trabajador respondió: «Yo no sé cuándo va a regresar, podría ser hoy». Así que, el jardinero estaba viviendo y trabajando a la luz del retorno inminente del propietario de la finca. Él no estaba apoyado en la cerca del terreno, con la mirada puesta en el camino para ver si el propietario regresaba, sino que se encontraba en el jardín, podando y cortando el césped, regando las flores y plantando otras nuevas. Se mantenía ocupado. Cuando el propietario llegara, seguramente le sorprendería trabajando.


Esto es lo que el apóstol Pablo quería decir cuando afirmó que los creyentes debíamos estar implicados, comprometidos en la obra del Señor, con la certeza de que va regresar.

Había algunos que no estaban trabajando en nada constructivo. No estaban interesados en difundir la Palabra de Dios, pero estaban ocupados, porque eran entrometidos. Se ponían pesados y estaban causando problemas a la iglesia en Tesalónica. Se requiere sólo una manzana podrida para estropear una cesta de ellas. Y un solo fanático puede afectar a la vida espiritual de muchas personas. Eran como termitas en aquella iglesia de Tesalónica.


A los tales ordenamos... Estas palabras no suenan como muy espirituales, no parecen contener mucha teología. Pero con toda seguridad, son muy prácticas. Se resolverían muchos problemas en una iglesia, si los entrometidos, los chismosos, las personas conflictivas, trabajaran con tranquilidad e hicieran algo constructivo.


Y culmina con una hermosa recomendación: un creyente que cree en la bendita y feliz esperanza del retorno de Cristo nunca debería cansarse de trabajar para el Señor. Como dijo el conocido maestro y predicador Moody: «Yo me canso en el trabajo, pero nunca me canso del trabajo». 


MIÉRCOLES 1 DE JULIO


¿EXPLICACIÓN O REVELACIÓN?

• LUCAS 9:28-36

Debido a la rotación del planeta Tierra, los rayos del sol alcanzan el horizonte por el oriente en tan solo 8 minutos, a una velocidad de 300.000 kilómetros por segundo y existe una bebida que se elabora mediante la infusión de la semilla, tostada y molida, de un arbusto del género Coffea. Podría decirte todo esto o, mejor, podría invitarte a ver el amanecer tomando una taza de café.

Esa es la diferencia entre una explicación y una revelación. La explicación llega a tu cabeza; la revelación llena tu corazón. Muchas veces le pedimos a Dios una explicación, cuando lo que realmente necesitamos es una revelación.

Esto sucedió con Pedro, Juan y Santiago quienes no entendían por qué Jesús tendría que morir. Más allá de una minuciosa explicación, ellos recibieron una poderosa revelación. Jesús los llevó a una montaña para orar y “Mientras oraba, su rostro se transformó, y su ropa se tornó blanca y radiante. Y aparecieron dos personajes —Moisés y Elías— que conversaban con Jesús” (Lucas 9:29-30). Los discípulos vieron con sus propios ojos al Señor en Su gloria, entendieron en su corazón que Jesús es más que un maestro de la Ley o un profeta: Él es Dios.

Si estás atravesando una situación difícil, si estás luchando con un pecado que te cuesta demasiado, tus circunstancias parecen no tener sentido y no entiendes lo que pasa, recuerda que lo que necesitas no es una explicación de qué sucede sino una revelación de quién es Dios, de Su amor, Su bondad, Su poder, Su soberanía, Su cuidado hacia Sus hijos. Esa revelación está disponible para ti en la Palabra de Dios y a través de la oración en el Espíritu Santo.



JUEVES 2 DE JULIO


PACIENTEMENTE DESESPERADO

• SALMOS 40: 1-2 •


Sé que has escuchado muchas veces la frase “Dios tiene el control” pero, en tus circunstancias actuales, tú te debes estar haciendo diferentes preguntas que llevan a: la queja ¿por qué?, la duda ¿cómo? y la preocupación ¿cuándo? Y hasta preguntas: ¿Cómo puede Dios tener el control cuando mis circunstancias están fuera de control?