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Lecturas del 23 al 29 de Marzo



LUNES 23 DE MARZO


UNA VERDADERA RELACIÓN

• HEBREOS 13:8-13 •

Yo seré su Dios (V. 10b)

El antiguo pacto es La Ley, entregada por medio de Moisés al pueblo de Dios; es bondadosa, santa y equilibrada. Nos enseña lo que Dios espera de nosotros, pues revela Su buena, agradable y perfecta Voluntad. El ser humano no puede cumplirla, porque, aunque puede entender la diferencia entre el bien y el mal, entre lo recto y lo incorrecto, lo agradable y desagradable a los ojos del Creador, su propia fuerza y mente no demuestran más que su debilidad y su corazón no puede cambiar. La naturaleza pecaminosa está arraigada en el hombre y por sus propios medios no puede cumplir ni obedecer la Ley de Dios.


Desde el principio el pueblo se rebeló a su Creador y, recibió castigo y muerte por su desobediencia. El antiguo pacto no podía producir santidad a quienes debían cumplirla, se volvió imperfecto por causa de la rebeldía en su corazón.


El hombre fue creado para tener una relación íntima con Dios, pero el pecado se convirtió en obstáculo para esta comunión. Entonces el Señor preparó un camino para el nuevo pacto. Ahora no es una lista de reglas exteriores las que hay que cumplir, sino que la voluntad de obedecer nace desde lo profundo del corazón de los hijos de Dios, no por obligación, sino con el sincero deseo de tener una proximidad con Él.


La base de este nuevo pacto es la sangre de Jesucristo, que limpia, que lava y borra nuestras faltas. Toda persona, judía o gentil, está cubierta por este nuevo pacto, en el mismo momento en que recibe a Jesús como su Dios y Salvador. Una vez que acepta a Cristo, el Espíritu Santo viene a morar en él(ella), entonces nace el deseo de obedecer, de conocer a Dios, de seguir a Jesús y de tener una verdadera amistad con Él.


y nunca más me acordaré de sus pecados (V. 12b)


MARTES 24 DE MARZO


CULTURA DE CRISTO

• SALMOS 37:1-9 •


Como cristianos debemos tener la “Cultura De Cristo” en nuestras vidas, cuando convivimos con nuestra familia, en medio de amigos o cuando somos rodeados por nuestros hermanos en Cristo.


Este texto bíblico, nos da una serie de consejos, que diariamente debemos tener presentes para reflejar el nombre de Cristo en medio del mundo.


AMOR FRATERNAL (V. 1)

No somos desconocidos, somos hijos del mismo Padre, por lo tanto hermanos en la Fe, 1 Juan 4:20 dice:

“Si alguno dice que ama a Dios, pero odia a su hermano, es un mentiroso. Porque si no ama a su hermano, a quien puede ver, mucho menos va a amar a Dios, a quien no puede ver”.


HOSPITALIDAD (V. 2)

Este versículo nos hace referencia a Abraham y Sara que recibieron visitantes sin saber que eran ángeles. Pero Jesús también nos muestra muchos ejemplos de hospitalidad.

La pesca milagrosa. Lucas 5:5-7

Un buen Desayuno. Juan 21:10-13 Jesús los hospeda. Juan 1: 37-39

Así actuaba Jesús, pues “sentía compasión de ellos”.


SENTIR COMO ELLOS (V. 3)

Aunque el escritor, habla textualmente de los que están en prisión, debemos recordar que algunos están en prisiones espirituales de tristeza, angustia, depresión, y necesitan de nuestro apoyo. Debemos entender su sufrimiento como si fuera nuestro; si un miembro se duele, todo el cuerpo lo siente.


UNA FAMILIA EN CRISTO (V. 4)

Nuestros hijos deben ver el ejemplo de fidelidad en medio de la familia, la cual es el representación misma de nuestra fidelidad a Jesús.

No importa si estás casado(a) o soltero(a), nuestra fidelidad hacia Él, se debe reflejar no sólo en público, sino cuando estamos solos y nadie nos ve. La Cultura de Cristo inicia en la familia.


Existen más consejos como, no poner nuestra confianza en el dinero, sino en Dios quien es nuestro creador, o seguir el ejemplo de nuestros líderes y orar por ellos. Pero el mayor consejo que podemos seguir es:


Hebreos 12: 2 (NBV)

«Mantengamos fija la mirada en Jesús, pues de él viene nuestra fe y él es quien la perfecciona. Él, por el gozo que le esperaba, soportó la cruz y no le dio importancia a la vergüenza que eso significaba, y ahora está sentado a la derecha del trono de Dios».


MIÉRCOLES 25 DE MARZO


CRISTO ES LA FUENTE QUE CALMA LA SED

• FILIPENSES 3:1-11 •

El verdadero conocimiento de Cristo modifica y cambia a los hombres, sus juicios y modales, y los hace como si fueran hechos de nuevo. El creyente prefiere a Cristo sabiendo que es mejor para nosotros estar sin todas las riquezas del mundo que sin Cristo y Su palabra. Hay una justicia provista para nosotros en Jesucristo, la que es justicia completa y perfecta. Nadie puede tener el beneficio de ella si confía en sí mismo. La fe es el medio establecido para solicitar el don de la salvación; éste se recibe por la fe en la sangre de Cristo.


El mundo nos es crucificado, como nosotros al mundo, por la cruz de Cristo. El apóstol estuvo dispuesto a hacer o sufrir cualquier cosa para alcanzar la gloriosa resurrección de los santos. Esta esperanza y perspectiva lo hicieron pasar por todas las dificultades de su obra. No esperó lograrlo por su mérito ni su justicia propia, sino por el mérito y la justicia de Jesucristo.

Es fácil enfatizar más en los esfuerzos religiosos -confianza en la carne- que, en la fe interna, pero Dios da valor a la actitud de nuestros corazones por encima de todo. No juzgue a las personas y su espiritualidad por el cumplimiento de ritos o el nivel de actividad humana. Y no piense que logrará satisfacer a Dios por el fervor con que hace su trabajo. Dios se da cuenta de lo que usted hace para Él y lo premiará por eso, pero sólo si primero acepta en amor Su regalo de salvación.


¿Está usted dependiendo de sus padres cristianos, su afiliación a una iglesia, o simplemente de lo bueno que es, para quedar bien con Dios? Cartas credenciales, logros o reputación no nos sirven para obtener la salvación. Ésta viene sólo a través de la fe en Cristo.



Es más, consideremos todo como pérdida, por razón del incomparable valor de conocer a Cristo Jesús.


JUEVES 26 DE MARZO


LÁMPARA QUE ALUMBRA MI CAMINO

• SALMOS 119:105-112 •