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Lecturas de 23 al 29 de Septiembre



LUNES 23 DE SEPTIEMBRE

RECORDANDO LAS

PROMESAS DEL SEÑOR

• DEUTERONOMIO 1:9-18 •


El título del libro en el AT es: Estas son las palabras. Este título es apropiado porque consiste, mayormente, en palabras de Moisés expresadas al este del río Jordán, justo antes de que el pueblo de Israel entrara a la tierra que Dios les daba. La frase inicial también nos prepara para la exposición de la ley que se refiere a los Diez Mandamientos y otras leyes dadas por

Dios en el monte Sinaí.


El término “palabra” por lo general implica la Palabra de Dios, en Deuteronomio, Moisés predicó a Israel sólo lo que Dios le había dicho de antemano. Esto es lo que lo hace un “profeta”, título que se le da más tarde. La introducción también prepara para la orden de Dios de tomar la tierra prometida emprendiendo la guerra. Las palabras después que derrotó a Sejón subrayan el hecho de que es Dios quien ha ganado las batallas previas de Israel.


La idea de que Dios mismo pelea la guerra por su pueblo es importante. Él ganará las batallas, contra Canaán. Los nombres de los lugares indican la ruta desde Horeb hasta Moab. El Arabá incluye el valle del Jordán, el mar Muerto y más al sur. Al otro lado del Jordán, manera de referirse a esta área, no evidencia que este libro fuera escrito en el lado occidental del Jordán (es decir, después que ocuparan la tierra prometida).


Moisés recordó al pueblo la constitución de su gobierno, ofreciéndoles seguridad y tranquilidad, si no fuera por su culpa. Reconoce la promesa de Dios a Abraham y ora por su cumplimiento No estamos por presión en el poder y la bondad de Dios, entonces, ¿por qué tendríamos que sentirnos presionados en nuestra fe y esperanza? A los israelitas se les dieron buenas leyes y se nombraron buenos hombres para que se encargaran de ponerlas por obra, lo que demuestra la bondad de Dios con ellos, el cuidado de Moisés.

MARTES 24 DE SEPTIEMBRE


LUGAR DE REFUGIO Y SEGURIDAD,

LA ROCA

• SALMOS 61:1-8 •


“Desde los confines de la tierra te invoco, cuando mi corazón desmaya.

Condúceme a la roca que es más alta que yo” (V. 2)


Este salmo es una oración por seguridad y confianza. Dondequiera que estemos, podemos confiar en que Dios estará allí para responder nuestros gemidos por ayuda. El salmista está desesperado porque está fuera de su tierra, probablemente desterrado. Pero sabe que Dios no se limita a una tierra, ni al santuario, sino que, en la situación más difícil puede clamar a Él. La roca que es más alta que yo es una de las muchas figuras que usa; Dios es el único que puede sacarlo por encima de sus problemas y su situación de crisis. Alcanzar esta“ROCA” está más allá de lo que el salmista pudiera hacer; sólo Dios puede elevarlo a esa posición.


Utiliza cuatro metáforas para representar a Dios como refugio: una roca elevada, una torre fuerte, un tabernáculo y un ave con las alas extendidas. Sin duda, David estaba lejos de casa cuando escribió este salmo.


Afortunadamente, a Dios no lo limita ninguna ubicación geográfica. Aun cuando estemos entre personas y lugares desconocidos, Dios nunca nos abandona. La «ROCA que es más alta» es un lugar de refugio y seguridad. La incomparable fortaleza de Dios siempre está con nosotros.


David hizo un compromiso de alabar a Dios todos los días. Él siempre alababa a Dios, tanto en los momentos buenos, como en los difíciles de su vida. ¿Busca usted cada día alguna razón para alabar a Dios? Cuando lo haga, descubrirá que su corazón se eleva de las distracciones diarias a la confianza duradera.


Recordar lo que Dios ha hecho por nosotros en el pasado da confianza para la crisis actual. Refugio y torre fortificada recalcan la seguridad y la firmeza que el creyente tiene en el Señor.


“Así cantaré alabanzas a tu nombre para siempre,

cumpliendo mis votos día tras día” (V. 8)

MIÉRCOLES 25 DE SEPTIEMBRE

EL ETERNO

• JUAN 1:1-18 •


El evangelio de Juan dirige la mirada al comienzo del Señor Jesucristo, quien es presentado como el eterno Dios, lo que significa que el Padre nunca estuvo solo, porque desde el principio el Hijo estuvo con Él.


Jesús siendo Dios por toda la eternidad, se hizo hombre en un momento de nuestra historia, para salvarnos; Jesús, siendo la fuente de toda vida, vino a darnos vida. Por lo tanto, la muerte, tanto física como espiritual, que entró a través de Adán y Eva, quienes decidieron desobedecer, ya no tiene poder, porque por medio de la fe en Cristo, hoy, tú puedes ser reconciliado con Dios y volver a disfrutar de la vida que sólo Él te puede dar.


La vida es la necesidad fundamental de todo hombre; todos los hombres necesitan a Cristo quien es la Vida y la Palabra lo ilustra en el momento en que Jesús resucitó a Lázaro de entre los muertos, diciendo: «Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá». Juan 11:25.


Otra definición de Jesús es que Él es la luz y esta luz viene de la Palabra de Dios, porque es como una lámpara que alumbra nuestros pies y que guía nuestro camino; así que, necesitas la luz para cumplir con el propósito de vida, ya que, por tus esfuerzos y conocimientos, nunca podrás llegar a Él.


Estar en la luz significa conocer a Jesús y obedecer sus palabras, que son como el sol que brilla sobre cada hombre cada día; algunos prefieren estar en sus cuevas, donde la luz del sol no llega.



JUEVES 26 DE SEPTIEMBRE

SU PALABRA ES VIVA

• HEBREOS 4:12-16 •


La Palabra es viva porque su esencia es poderosa para trasformar al hombre, penetrando hasta lo más profundo, desprendiendo el alma del hombre; de su espíritu; esto debe ser discernido y meditado porque no es algo que podamos comprender tan fácilmente. Para que los pensamientos y las intenciones del corazón puedan ser juzgados correctamente, no se debe hacer con la mente, sólo la mente de Dios, puede darnos la capacidad de juzgar con justicia, y dividir el alma del espíritu. Todo está al descubierto, expuesto a los ojos de Aquel a quien hemos de rendir cuentas.


Cuando se habita en el espíritu, se puede entender lo que aquí se menciona, lo esencial nunca escapa de Dios, todo está al descubierto para quien habita en lo espiritual, pues todo se encuentra expuesto por Él.


Finalmente, Jesús siendo el sumo sacerdote, a diferencia de nosotros no pecó, se mantuvo limpio de toda impureza, aunque fue tentado o probado en todo de manera similar al hombre, no cayó en el engaño, nos ayuda y comprende nuestra debilidad, se compadece del caído por el gran amor que nos profesa.


Su amor es capaz de perdonar, de seguir entregándose a pesar de nuestra inconsciencia. Por ello, el amor debe perfeccionarse en nosotros, dejando de lado el temor al castigo, sino más bien entregándonos a la justicia divina para que, arrepintiéndose verdaderamente, encontremos la gracia que nos perfeccione en medio de las dificultades.


VIERNES 27 DE SEPTIEMBRE

LAS 7 PROMESAS DE REDENCIÓN

• ÉXODO 6:6-8 •


Dios, nos explica quién es Él, y lo que tiene intención de hacer.


1. Yo os sacaré de los duros trabajos de los egipcios. El pecado parece placentero, la esclavitud que se deriva de practicarlo es dura y no es posible liberarse de tal opresión

si no por la fe en Jesucristo y la aceptación de su obra redentora en la cruz.


2. Yo os liberaré de la esclavitud del pecado. Los israelitas estaban viviendo una vida de esclavitud y Dios prometió liberarles. Éramos esclavos y Dios pagó con la vida de Cristo el rescate para obtener la libertad. Jesucristo es el medio establecido por Dios para liberar a todo aquel que cree y es gratis.


3. Yo os redimiré con brazo extendido, con poder. Dios realiza la obra de redención en nuestras vidas. Necesitábamos un Salvador porque estamos corrompidos ante sus ojos. Él nos amó, murió por nosotros e hizo este sacrificio, para salvarnos.


4. Yo os consideraré mi pueblo. Él nos saca de la suciedad del pecado, nos convierte en sus hijos por la fe en Jesucristo. Si hemos sido salvos, no podemos vivir como si Dios no existiese, esta experiencia transformará nuestra vida.


5. Yo seré vuestro Dios. El plan de redención surgió del propósito de Dios. Dios nos ama porque Él es amor, esa es su naturaleza. Él es nuestro Dios.


6. Yo os llevaré al país. Canaán no es una figura del cielo, sino de la vida cristiana. Simboliza las bendiciones espirituales, donde hay luchas y batallas por ganar. A veces nos declaramos en quiebra, un estado de derrota, como si estuviésemos en el desierto y no disfrutamos de las riquezas, de la gracia y de la misericordia de Dios.


7. Yo os daré ese país en propiedad. La Biblia dice que somos justos por la fe y tenemos paz y acceso a Dios por medio del Señor Jesucristo. Se nos ha dado el Espíritu Santo que habita en nosotros y el amor de Dios se ha hecho realidad en nuestra vida.


!Hemos sido liberados de la condena futura!


SÁBADO 28 DE SEPTIEMBRE

¿PARA DÓNDE VA LA IGLESIA?

• TITO 1 •


Pablo dejó a Tito en Creta, Grecia, con la tarea de poner en orden lo que quedaba y de nombrar ancianos en cada ciudad. El Apóstol Pablo estaba muy preocupado de