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Y EL MUNDO SABRÁ QUE YO SOY EL SEÑOR

Éxodo 14

“…Lo haré así para manifestar mi gloria por medio del faraón y de todo su ejército. ¡Después los egipcios sabrán que yo soy el Señor!”

El paso por el mar Rojo, era un plan que Dios compartió con Moisés. Él haría que los egipcios siguieran a los israelitas y pensaran que los tenían acorralados. El Señor sabía que iba a sacar a su Pueblo y la gloria y honra serían para Él.


Pero pensemos un poco en Moisés, era su fe en contra de la incredulidad de 600.000 hombres (sin contar mujeres, ni niños). Era la determinación y obediencia de un pastor de ovejas contra la furia, temor y desesperanza de tanta gente. Sin embargo, él no cuestionó al Señor, espero con confianza sus Palabras y sus Proyectos que, a los ojos naturales, los conducirían a una muerte segura (Vs. 10-12).


El ánimo de este pueblo cambiaba de acuerdo a las circunstancias, en un momento alababan a Dios y al instante, renegaban de Él. Sin embargo, Moisés, marchó de frente, obedeció, seguramente angustiado (tenía la responsabilidad de todas estas personas), pero se movió y animó a todos. Dios obraría, cuando él extendiera su mano sobre el mar Rojo.