Buscar

Lecturas del 8 - 12 de Marzo


LUNES 8 DE MARZO


LA FIDELIDAD HACIA DIOS CAMINO A LA VICTORIA

• DANIEL 6: 13-28 •


Daniel fue confrontado con una prueba de lealtad. Él era un súbdito leal de su rey, pero sabía que el Rey de reyes merecía una lealtad más grande. Se rehusó en dar al gobierno la medida de obediencia que únicamente le pertenecía a Dios, sabía que la cosa más segura por hacer era obedecer radicalmente al Señor.


No es difícil el ver porque las personas complacen a los hombres, como si éstos tuvieran el poder de contratarnos o despedirnos, de romper nuestros corazones, de calumniarnos, de hacer de nuestra vida una miseria. El poder de obedecer a Dios y de permanecer firme en Él proviene de un entendimiento establecido de que Dios tiene en realidad el control.


Daniel no tenía la intención de faltarle el respeto al rey, sino que tenía un respeto mayor hacia Dios. Oraba de rodillas y daba gracias porque una gran oración está llena con acción de gracias. El orar de rodillas es la postura de un corazón humillado, y todos nosotros debemos venir a Dios con humildad.


Cuando nuestras vidas están centradas en Dios, aún podemos permitirnos el dejar las circunstancias a la coacción de Aquel en Quien confiamos.

Cuando el pueblo de Dios permanece firme en sus convicciones, Dios le honra y le protege, y el testimonio de la Obra de Dios hace que los impíos vean y hablen de la grandeza de Dios.

Daniel y sus tres amigos permanecieron firmes y el rey vio el fruto de ello, se humilló a sí mismo y le dio la gloria a Dios.

Encomendemos nuestra vida y nuestra alma a Dios, haciendo el bien. No podemos poner confianza plena ni siquiera en los hombres a quienes servimos fielmente, pero en todos los casos, los creyentes podemos tener la seguridad del favor y consuelo divino.


El Dios tuyo, a Quien tú continuamente sirves, Él te libre: seamos fieles y confiemos siempre en nuestro Dios.


MARTES 9 DE MARZO


DIOS PERMANECE FIEL

• ROMANOS 3:1-8 •




1.- HAY VENTAJAS PARA EL JUDÍO?

Entonces, ¿cuál es la ventaja de ser judío? ¿Tiene algún valor la ceremonia de la circuncisión? Claro que sí, ¡tiene muchos beneficios! En primer lugar, a los judíos se les confió toda la revelación de Dios (Vs. 1-2).


Romanos 9:4-5 (NTV) Ellos son el pueblo de Israel, elegidos para ser los hijos adoptivos de Dios. Él les reveló su gloria, hizo pactos con ellos y les entregó su Ley. Les dio el privilegio de adorarlo y de recibir sus promesas maravillosas. Abraham, Isaac y Jacob son los antepasados de los israelitas, y Cristo mismo era israelita en cuanto a su naturaleza humana. Y Él es Dios, el que reina sobre todas las cosas, ¡y es digno de eterna alabanza! Amén.


Es cierto, algunos de ellos fueron infieles; ¿pero acaso eso significa que, porque ellos fueron infieles, Dios también será infiel?


¡Por supuesto que no! Aun cuando todos los demás sean mentirosos, Dios es veraz. Como dicen las Escrituras acerca de Él: «Quedará demostrado que tienes razón en lo que dices, y ganarás tu caso en los tribunales» (Vs. 3-4).


a) Algunas personas creen que pueden robar, pecar, mentir, ser infieles… y luego van a Dios para seguir pidiendo favores y creen que es obligación de Él responderles.

b) Otras personas cuando cometen faltas contra Dios, o desobedecen su Palabra, se alejan de Dios porque no pueden creer que Dios les pueda perdonar, porque creen que Dios es castigador.

c) Muchos cristianos creen que por tener la Biblia en casa Dios los protege, y los salva; pero necesitamos reconocer que somos pecadores, debemos arrepentirnos, confesar nuestros pecados, aceptar a Jesús y reconocerlo como Único y Suficiente Salvador; debemos leer la Palabra, escudriñarla y ponerla por obra, porque dentro de la Biblia está escrito el camino a la salvación, pero si no la conocemos y no la aplicamos no sirve de nada.


«Sin embargo—algunos podrían decir—, nuestro pecado cumple un buen propósito porque muestra a otros lo justo que es Dios. ¿No es injusto, entonces, que Dios nos castigue?» (Este no es más que un punto de vista humano). ¡De ninguna manera! Si Dios no fuera completamente justo, ¿cómo tendría autoridad para juzgar al mundo? «Sin embargo—alguien podría seguir argumentando—, ¿por qué Dios me juzga como pecador si mi mentira realza Su veracidad y le da más gloria a Él?». Algunos incluso nos difaman asegurando que nosotros decimos: «¡Cuanto más pecamos, mejor!». Los que dicen tales cosas merecen ser condenados (Vs. 5-8).


2.- TODOS SEREMOS JUZGADOS SEGÚN NUESTRAS OBRAS.

Proverbios 24:12 (NTV) No te excuses diciendo: «Ay, no lo sabía». Pues Dios conoce cada corazón y Él te ve. El que cuida tu alma sabe bien que tú sabías. Él pagará a cada uno según merecen sus acciones.

Jeremías 17:10 (NTV) «Pero yo, el SEÑOR, investigo todos los corazones y examino las intenciones secretas. A todos les doy la debida recompensa, según lo merecen sus acciones».


Ezequiel 18:30 Por lo tanto, pueblo de Israel, juzgaré a cada uno de ustedes, según sus acciones, dice el SEÑOR Soberano. Arrepiéntete y apártate de tus pecados. ¡No permitas que tus pecados te destruyan!



MIÉRCOLES 10 DE MARZO


NO HUYAS DEL SEÑOR

• JONÁS 1 •



La maldad como la de Nínive, es afrenta franca y directa a Dios. Jonás debe irse de inmediato a Nínive, y allí clamar contra la maldad de ellos, pero Jonás no quiere. La providencia parece darle una oportunidad para escapar, y a veces nosotros podemos salirnos del camino del deber y hasta encontrar viento a favor. ¡Recordemos! el camino fácil no siempre es el camino correcto. Por eso es necesario, cuando llega la Palabra del Señor, tener al Espíritu Santo, para que nos ayude y conduzca a toda Verdad.


Podemos ver que Dios manda un perseguidor a Jonás, un fuerte viento; el pecado trae tormentas y temporales al alma, a la familia, a las naciones. Dice el texto que los marineros pidieron socorro a sus dioses, tratando de hacer algo para ayudarse.

¿No has pensado? Qué bueno que nosotros, los seres humanos, fuéramos así de sabios con nuestra alma y estuviéramos dispuestos a separarnos del pecado que nos hace naufragar en la fe y la buena conciencia y arruinarla. Jonás dormía profundamente. El pecado atonta y hay que prestar atención, para no terminar con un corazón endurecido por el engaño de éste. Los marineros concluyeron que la tormenta era un mensaje de la justicia divina, enviado contra alguien que se encontraba a bordo de ese barco.


La suerte recayó sobre Jonás. Podemos ver cómo Dios tiene muchas maneras de sacar a la luz los pecados y hacer manifiesta esa necedad que se pensaba oculta.

Jonás da cuenta de su religión, porque esa era su ocupación; se pensaría que él decía esto con pena o vergüenza, justificando a Dios, condenándose a sí mismo y explicando a los marineros qué Dios grande es el Señor.


Cuando se despierta la conciencia y se levanta tormenta, nada la calmará sino dejar el pecado que causó el trastorno. Jonás debe ser tirado por la borda.