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Lecturas del 25 al 31 de Mayo



LUNES 25 DE MAYO


LA LUCHA DIARIA

• GÁLATAS 5: 16-26 •

Hoy aprenderemos que no podemos llevar una doble vida. Acomodar o mezclar los principios de Dios con aquellos de la carne. Son agua y aceite. Pero queremos seguir arrastrando nuestra manera de vivir y de pensar, creemos que no estamos tan mal. El Espíritu desea lo contrario a la carne y viceversa. No hay punto medio.

Pablo, describe las dos fuerzas conflictivas en nosotros: el Espíritu Santo y la naturaleza pecaminosa. El Espíritu Santo es mucho más fuerte, pero si nosotros dependemos de nuestra propia sabiduría tomaremos decisiones equivocadas. Si tratamos de seguir al Espíritu Santo en nuestro propio esfuerzo humano, fallaremos. Todos tenemos deseos naturales hacia el mal y no los podemos ignorar. A fin de seguir la guía del Espíritu Santo, debemos enfrentarlos con decisión. Estos deseos incluyen pecados obvios tales como inmoralidad sexual, hechicería, etc. También incluyen pecados menos obvios como la ambición, el odio y los celos. El ignorar nuestros pecados o rehusar enfrentarlos revela que no hemos recibido el don del Espíritu que guía y transforma nuestra vida. El fruto del Espíritu es la obra espontánea del Espíritu Santo en nosotros.


Para que el fruto del Espíritu se desarrolle en nuestras vidas, debemos unir nuestra vida a la de Él, debemos conocerlo, amarlo, recordarlo, imitarlo. El resultado será que cumpliremos con el propósito proyectado de la Ley: amar a Dios y al prójimo.


Si queremos aceptar a Cristo como Salvador, debemos apartarnos de nuestro pecado y clavar voluntariamente nuestros malos deseos naturales a la cruz.


Como cristianos todavía tenemos la capacidad para pecar, pero hemos sido liberados del poder del pecado y no debemos dejarnos dominar por él.


Debemos rendir cada aspecto de nuestra vida a Dios: emocional, física, social, intelectual, vocacional. Pablo dice: ¡Eres salvo, por lo tanto, vive de acuerdo a esta realidad! El Espíritu Santo es la fuente de su nueva vida, de modo que camina con Él.



MARTES 26 DE MAYO


NO TE ALIMENTES DEL PASADO

• FiLiPENSES 3:13-21 •


Mamá llegó del mercado con unas uvas frescas y jugosas. Disfruté cada bocado del racimo hasta que quedaba sólo una. En mi mente de 6 años tuve lo que consideré una idea brillante: - Voy a guardar esta deliciosa uva para otro día y así me podré deleitar nuevamente cuando quiera.


Servilleta en mano, envolví la uva, la sellé con cinta pegante y la escondí en una pequeña bodega que había en casa. Varios días después descubrí con decepción que la uva fresca y jugosa del pasado era tan solo un pedazo de fruta descompuesta e inservible.


¿Cuántas veces repetimos esta anécdota intentado alimentar nuestro corazón con el pasado? Nos aferramos a nuestros fracasos o nuestros logros del ayer, los envolvemos con la servilleta de nuestro ego, los sellamos con la cinta de nuestra autocompasión y los guardamos en la bodega de nuestra alma. El apóstol Pablo nos advierte sobre el error de vivir del pasado diciendo: “…me concentro únicamente en esto: olvido el pasado y fijo la mira