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Lecturas del 24-28 de Mayo


LUNES 24 DE MAYO


REAFIRMANDO NUESTRAS CREENCIAS

• Nahum 1: 2-8 •


La capital del Imperio Asirio era Nínive, la ciudad que escuchó la predicación de Jonás cien años antes y que se arrepintió. Nahúm se dirigirá a una ciudad que se ha deslizado de nuevo hacia el pecado, y de nuevo está lista para el juicio. Nínive finalmente fue destruida en el 612 a.C.


Lo primero que exalta Nahum es el carácter de Dios; el profeta resalta que el Señor en Su soberanía desata juicio contra el pecado. Manifiesta su celo por nosotros, ya que Su deseo es que pongamos nuestra confianza en Él. Cuando nos apartamos y desafiamos Su voluntad; indefectiblemente desatará Su juicio, desatará Su venganza.


Sin embargo, el Señor es lento para la ira (Salmos 103:8) y Su carácter no es voluble como el nuestro. De acuerdo con 2 Pedro 3:9, donde el apóstol habla acerca de la segunda venida del Señor, se aclara que no retarda Sus promesas, sino que tiene paciencia con todos para que se arrepientan.


Los jueces de la tierra en muchas ocasiones, en sus veredictos dan libertad a los criminales y condenan a los inocentes, muchos aceptan sobornos o ceden ante las amenazas. Pero el Señor impartirá el justo juicio. A los impíos, los mandará al infierno y a los justos los ha justificado gracias a que su juicio fue desatado sobre Su propio Hijo. Claramente, todos debíamos pagar por nuestros pecados, el hecho de que hoy gocemos de la Presencia de Dios no fue dado porque Él hubiera pasado deliberadamente por alto nuestros pecados.


La ira de Jehová será derramada sobre aquellos que mantuvieron su corazón endurecido, por ello, el hombre debería buscar rápidamente el arrepentimiento y como cristianos santificarnos todos los días (Levíticos 20:7-8). Nuestro Dios no es como los dioses paganos que eran honrados con ceremonias grotescas, orgías y sacrificios. Él quiere nuestra santificación, así le damos honra y ganamos la batalla contra el pecado (Romanos 8:12-13).


Pero Jehová ha prometido que fortalecerá a quien le ama cuando venga el día de la angustia, no permitirá que seamos probados más allá de lo que Dios tenga establecido (Salmos 18:6). Cuando viene el día de la angustia podemos orar al Señor, sabemos que, como hijos, Él nos escucha y en su tiempo dará su respuesta a nuestra situación.


Además, el Señor nos conoce y nosotros le conocemos a Él, sabemos escuchar Su voz y le seguimos, le obedecemos, le amamos y en Él confiamos (Juan 10:27-28), conoce nuestras súplicas, sabe los deseos más profundos de nuestro corazón. Es nuestro Pastor y nos cuida como a las ovejas de Su rebaño, es Bueno, aunque nosotros seamos malos, muestra Su gracia y perdón sin ser merecedores del mismo.


Él no pasará por alto el pecado por siempre, Su misericordia lo hace lento para traer juicio, lo que causa que muchos no se arrepientan ni dejen sus malas acciones. Sin embargo, podemos ver como Nínive se había arrepentido, pero había regresado con el tiempo a sus malos caminos, por lo cual, Dios volvió a sentenciar Su santo juicio sobre ella, sus enemigos la devastaron y no dejaron huella de su esplendor.

No juguemos con Dios, no practiquemos el pecado, no tomemos a la ligera Su gracia; podríamos ser sorprendidos el día del juicio cuando nos diga no os conozco, apartaos de Mí, hacedores de maldad (Lucas 13:25-27). Sólo el que camina en santidad podrá ver al Señor, sólo el que confía en Él vivirá para siempre.



MARTES 25 DE MAYO


LA LUCHA DIARIA

• Gálatas 5: 16-26 •


Hoy aprenderemos que no podemos llevar una doble vida, acomodando o mezclando los principios de Dios con aquellos de la carne. Son agua y aceite. Pero queremos seguir arrastrando nuestra manera de vivir y de pensar, creemos que no estamos tan mal. El Espíritu desea lo contrario a la carne y viceversa. No hay punto medio.


Pablo, describe las dos fuerzas conflictivas en nosotros: el Espíritu Santo y la naturaleza pecaminosa. El Espíritu Santo es mucho más fuerte, pero si nosotros dependemos de nuestra propia sabiduría tomaremos decisiones equivocadas. Si tratamos de seguir al Espíritu Santo en nuestro propio esfuerzo humano, fallaremos. Todos tenemos deseos naturales hacia el mal y no los podemos ignorar. A fin de seguir la guía del Espíritu Santo, debemos enfrentarlos con decisión. Estos deseos incluyen pecados obvios tales como inmoralidad sexual, hechicería, etc. También incluyen pecados menos obvios como la ambición, el odio y los celos. El ignorar nuestros pecados o rehusar enfrentarlos revela que no hemos recibido el don del Espíritu que guía y transforma nuestra vida. El fruto del Espíritu es la obra espontánea del Espíritu Santo en nosotros.


Para que el fruto del Espíritu se desarrolle en nuestras vidas, debemos unir nuestra vida a la de Él, debemos conocerlo, amarlo, recordarlo, imitarlo. El resultado será que cumpliremos con el propósito proyectado de la Ley: amar a Dios y al prójimo.


Si queremos aceptar a Cristo como Salvador, debemos apartarnos de nuestro pecado y clavar voluntariamente nuestros malos deseos naturales a la cruz.

Como cristianos todavía tenemos la capacidad para pecar, pero hemos sido liberados del poder del pecado y no debemos dejarnos dominar por él.


Debemos rendir cada aspecto de nuestra vida a Dios: emocional, física, social, intelectual, vocacional. Pablo dice: ¡Eres salvo, por lo tanto, vive de acuerdo a esta realidad! El Espíritu Santo es la fuente de tu nueva vida, de modo que camina con Él.



MIÉRCOLES 26 DE MAYO


¿TIENES UNA PREGUNTA?

• Habacuc 1 •


En los versículos número dos y tres de este capítulo, podemos observar que el profeta Habacuc tiene una serie de preguntas para el Señor, tales como: ¿Hasta cuándo, oh Jehová, clamaré, y no oirás; y daré voces a ti a causa de la violencia, y no salvarás? ¿Por qué me haces ver iniquidad, y haces que vea molestia? Da la casualidad de que, aunque esto pasó hace más de tres mil años, siguen siendo preguntas actuales, porque seguramente muchos se lo han preguntado al ver la situación del país o del mundo; tal vez se han vuelto normales para muchos la violencia o el pecado, pero para algunos otros nos hemos preguntado, ¿hasta cuándo Señor? O tal vez es una situación personal que llevamos atravesando mucho tiempo, pero yo te pregunto, ¿te has dirigido al Señor con sinceridad y sin faltarle al respeto? Porque si no lo has hecho, ya es hora, seguramente tendrás la respuesta. El profeta lo hace y el Señor le responde, Él le muestra que viene un pueblo fuerte contra ellos y este es el pueblo de Babilonia; el pueblo de Judá en esa época vivía en pecado y se habían apartado totalmente del Señor y Él usó al pueblo de Babilonia para castigarlos. Con esto te quiero decir que, aunque no sepamos el porqué de las cosas y aunque pensemos que el Señor no nos escucha, como le preguntaba el profeta, o se ha olvidado de nosotros, tengamos presente que siempre tiene todo bajo control y que nada se le va de las Manos, todas las situaciones y aún con lo que no nos gusta Él tiene un propósito; en el Salmo 18: 4-6 David declara lo siguiente:


“Me rodearon ligaduras de muerte, Y torrentes de perversidad me atemorizaron. Ligaduras del Seol me rodearon, me tendieron lazos de muerte. En mi angustia invoqué a Jehová, Y clamé a mi Dios. El oyó mi voz desde su templo, Y mi clamor llegó delante de él, a sus oídos”.


David dedica este salmo al Señor después de ser librado de la mano de Saúl y de todos los que le querían matar; es interesante ver en el verso 6 cómo David cuenta que, en su angustia, y al verse acorralado, pide ayuda al Señor y Él lo oye y posteriormente lo libra. Querido hermano, si tienes una pregunta para el Señor, no dudes en hacerla, pero recuerda, siempre con el respeto que Él se merece y si te encuentras en angustia, no dudes en pedirle ayuda, el Señor nunca falla ni llega tarde.



JUEVES 27 DE MAYO


DIOS NOS AMA Y NOS LLAMA SUS HIJOS

• 1 Juan 3:1-16 •



V-1 TLA “¡Miren! Dios el Padre nos ama tanto que la gente nos llama hijos de Dios, y la verdad es que lo somos...”.


Este versículo nos dice quiénes somos:

“Somos hijos de Dios” miembros de la familia de Dios.


V-2 NTV “Queridos amigos, ya somos hijos de Dios, pero Él todavía no nos ha mostrado lo que seremos cuando Cristo venga; pero sí sabemos que seremos como Él, porque lo veremos tal como Él es”.

Aquí nos dice lo que llegaremos a ser: Semejantes a Cristo.

V-3 PDT “Y todo el que tenga esta esperanza puesta en él, se purifica a sí mismo, así como Cristo es puro”.


En este verso dice que los que tienen la esperanza puesta en Jesucristo, buscan abandonar la antigua manera pecaminosa de vivir, y se mantendrán puros, así como Él es puro.

En los versículos 4 al 9 dice que al crecer en la semejanza de Cristo obtenemos la victoria sobre el pecado.


V-4 “Todo el que peca viola la ley de Dios…”

V-5 “…Jesús vino para quitar nuestros pecados…”

V-6 “Todo el que permanece en él no sigue pecando…”

V-9 “Los que han nacido en la familia de Dios no se caracterizan por practicar el pecado, porque la vida de Dios está en ellos. Así que no pueden seguir pecando, porque son hijos de Dios”.


Todos los creyentes todavía pecan, pero se esfuerzan por ganar la victoria sobre el pecado.


Aun los creyentes más fieles a veces cometen pecados, pero no aman un pecado en particular, o sea no permanecen en el pecado.


Hay una diferencia entre cometer un pecado y permanecer en pecado.

Un creyente que comete un pecado se arrepiente, confiesa y es perdonado. Pero, una persona que permanece en pecado, por el contrario, no siente preocupación por lo que hace. Por lo tanto, nunca confiesa el pecado y nunca recibe perdón.


En los versículos 10 al 16 nos dice que al crecer en la semejanza de Cristo obtenemos amor por los demás.