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Lecturas del 21 - 25 de Junio


LUNES 21 DE JUNIO


UN PECADO CONSENTIDO

• 2 Samuel 11: 1-17 •


Dios había guiado a David a alcanzar el trono de Israel y a conquistar otros pueblos alrededor, llevándolo a reinar sobre todo un imperio; sin embargo, la vida de David tomó otro rumbo después de haber alcanzado la cumbre. David apartó los ojos de Dios por un tiempo y su vida fue presa del pecado. El pecado casi destruye la vida de David por completo, pero la misericordia de Dios le salvó de la muerte; no obstante, el pecado de David dejó una huella imborrable en su vida, su hogar y la nación.


David comete adulterio: Una decisión fatal. Cuando el ejército israelita salió a luchar contra los amonitas, David decidió quedarse en Jerusalén y ésta resultó ser una decisión nefasta para su vida. Lo que Satanás no había podido conseguir, lo consiguió esta vez que David se quedó solo; bastó un solo momento para que David diera lugar a una tentación que lo llevaría a pecar y que destruiría mucho de lo que había alcanzado en su vida. ¿Qué sucedió en la vida de David para que cayese en tal profundidad de pecado? ¿Cuál fue el error que cometió? ¿Cómo se encontraba espiritualmente en ese momento? ¿Podía Dios evitar que David cayese? Con seguridad se puede decir que Dios siempre provee una salida en el momento en que sus hijos son tentados; David, sin embargo, rehusó tomar la salida y decidió contemplar la tentación, cayendo rápidamente en el pecado. El ejemplo de David es una advertencia a todo cristiano, para que nunca dé lugar a ser seducido por sus deseos carnales. La ocasión terminó siendo una experiencia devastadora en la vida de David. ¡Qué irónico que mientras los ejércitos de David derrotaban a los amonitas, El rey era derrotado por la tentación y el pecado! ¿Qué aspectos de su vida descuidó David en el momento de ceder a la tentación? Estos son tres aspectos de debilidad en David, que fueron ocasión para caer en pecado:


1) El descuido de su misión,

2) El amor a lo fácil y la indulgencia de un temperamento perezoso, y

3) La inquietud de los ojos. Los dos primeros aspectos formaron parte en la decisión de David de quedarse en Jerusalén mientras sus hombres luchaban contra el enemigo. El tercer aspecto fue el que indujo a David a contemplar indebidamente a Betsabé.


“El pecado cegó al ojo, atrofió la conciencia, y atrofió a toda la naturaleza espiritual de David” (Spurgeon)



 

MARTES 22 DE JUNIO


LA FÓRMULA NO TAN SECRETA

• Mateo 7: 24-27 •


«Por tanto, cualquiera que oye estas palabras mías y las pone en práctica, será semejante a un hombre sabio que edificó su casa sobre la roca; y cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos y azotaron aquella casa; pero no se cayó, porque había sido fundada sobre la roca. Y todo el que oye estas palabras y no las pone en práctica, será semejante a un hombre insensato que edificó su casa sobre la arena; y cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos y azotaron aquella casa; y cayó, y grande fue su destrucción”.


A lo largo de la historia hemos sido testigos de catástrofes o devastaciones ocurridas por edificar en lugares considerados peligrosos ante eventos como inundaciones o terremotos. Estos han acabado con miles de vidas y han ocasionado grandes pérdidas materiales. Un factor en común es que los gobiernos y las autoridades que, conocen esos riesgos, en muchos casos no toman las medidas necesarias para evitar el potencial desastre.


En Mateo 7:24 al 27 Jesús nos enseña cómo aplicar esta situación a la vida, asociándolo a dos tipos de cristianos.


Vs. 24-25. Cristianos de relación: Son aquellas personas que escuchan la Palabra de Dios y la reciben con humildad, reconociendo su impotencia ante Dios. Su testimonio se da de manera natural y llevan fruto abundante, han aprendido a confiar en Jesús y han rendido su vida a Él. Esto les ha permitido enfrentar los tiempos de adversidad confiando en Sus promesas, manteniendo la fe y creciendo en medio de la prueba.


Vs. 26-27. Cristianos de religión: Se emocionan cuando escuchan la Palabra, pero, rápidamente son abrumados por las circunstancias, volviendo su mirada al mundo en busca de respuesta. No experimentan crecimiento espiritual y se mantienen en constante estado de ansiedad, depresión e incredulidad. Además, no producen frutos, aunque creen lo que dice la Biblia. Son orgullosos y ponen su confianza en sí mismos, impidiendo desarrollar una relación que fundamente su vida en Jesús.


Para finalizar, la fórmula no tan secreta es: Mantén tu oído dispuesto para escuchar su Palabra y acompáñalo de un corazón humilde para ponerla por obra.


 

MIÉRCOLES 23 DE JUNIO


MISERICORDIA Y JUSTICIA

• 2 Samuel 12: 13-25 •


Hay cosas en la vida que tienen un precio demasiado alto para nosotros. Decisiones equivocadas, oportunidades desaprovechadas, relaciones fracasadas, entre otras, pueden traer a nuestra vida un costo grande, pero el que produce el pecado es el peor de todos. A través de la historia del adulterio de David, podemos aprender un principio para escapar de sus consecuencias.


El primer costo que pagamos al pecar es la degradación de nuestro ser interior.


Todos los buenos principios y honorabilidad se pierden al momento que decidimos pecar y esto fue lo que le pasó a David. Mientras él se paseaba sobre el terrado de su casa real, vio a una mujer hermosa que se estaba bañando y rápidamente, esto llamó su atención. Lamentablemente, David permitió que la tentación lo atrapara y su corazón se contaminara. Cuando este proceso se da, nuestra moral se hace a un lado y sacamos a Dios de nuestras vidas depravando así, todo nuestro ser interior.

La pregunta sobre este texto es: ¿QUÉ DEBEMOS HACER?

1. Reconocer nuestro pecado (V. 13)

Pedir perdón a Dios para que limpie nuestro pecado (Salmos 51:1-2): Ten piedad de mí, oh Dios, conforme a Tus misericordias...

2. Pedir a Dios un corazón nuevo para no volver a pecar (Salmos 51:10-12): Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio...

3. Convertirse plenamente a Dios, comenzando una nueva vida (Salmos 51:13-19): porque no quieres sacrificio, yo lo daría; no quieres holocausto…


La gente tiende a ver sólo un lado de Dios: o sólo Su misericordia o sólo Su justicia. Pero David conocía bien a Dios y él apreciaba tanto la misericordia, como la justicia divina, y esto lo hacía con humildad.

David podía apreciar ambas facetas de Dios de igual manera. El balance entre Justicia y Misericordia divina es un concepto que se repite a lo largo de la Biblia (no es una visión particular de David).


Salmos 89:14: JUSTICIA y juicio son el cimiento de tu trono; MISERICORDIA y verdad van delante de Tu rostro.



 

JUEVES 24 DE JUNIO


FIRMEZA Y AMOR

• 1 Tesalonicenses 3 •



Vs. 1-4 Debido a que Pablo no pudo regresar a Tesalónica (2.18), envió a Timoteo como su representante. Según el libro de los Hechos capítulo 17, Pablo dejó Tesalónica y fue a Berea. Cuando empezaron a surgir problemas en Berea, algunos cristianos llevaron a Pablo a Atenas mientras Silas y Timoteo permanecían allí. Luego Pablo les pidió que se juntaran con él en Atenas. Más tarde envió a Timoteo a Tesalónica para que animara a los cristianos, para que fueran fuertes en su fe ante la persecución y otras dificultades.


V. 4 Algunas personas se vuelven a Dios con la esperanza de escapar del sufrimiento en la tierra. Pero Dios no promete eso, en su lugar nos da poder para crecer a través de nuestro sufrimiento. La vida cristiana significa obedecer a Cristo a pesar de la tentación y la opresión.

V. 5 en este verso, Pablo muestra su preocupación ya que, al tener que salir precipitadamente de Tesalónica quedaron muchas cosas inconclusas y le preocupaba que Satanás pudiera entrar y arrebatar la bendición del evangelio de Cristo.

Vs. 7-8 En medio de la persecución o presión, los creyentes deberían darse ánimo unos a otros. Los cristianos que permanecen firmes en el Señor son motivo de aliento para los ministros y maestros (que pueden ver los resultados de su trabajo en los que permanecen fieles), como así también, los nuevos en la fe (que pueden aprender de la constancia de la madurez).


Vs. 9-10 Es motivo de gran gozo para un cristiano ver a otra persona venir a la fe en Cristo y madurar en ella. Pablo experimentó este gozo muchas veces. Agradeció a Dios por aquellos que habían llegado a conocer a Cristo y por su fe fuerte. También oró por su crecimiento constante. Si hay nuevos cristianos que le han sido motivo de gozo, dé gracias a Dios por ellos y apóyelos mientras crecen en la fe.


V. 11 Pablo quería volver a Tesalónica. No tenemos datos que nos permitan saber si pudo o no, pero cuando estaba viajando a través de Asia en su tercer viaje, se le unieron Aristarco y Segundo, que eran de Tesalónica.

(Hechos 20: 4-5).


V. 12 Si estamos llenos del amor de Dios, se notará hacia los otros. No es suficiente ser simplemente gentiles con otros; debemos en forma persistente y activa mostrar nuestro amor hacia ellos (enseñando la Palabra, orando por ellos, aconsejando y apoyando en medio de las pruebas). Nuestro amor debiera crecer continuamente. Si su capacidad para amar permanece invariable por algún tiempo, pida a Dios que lo llene otra vez con su infinita provisión de Amor. Luego busque oportunidades para expresarlo.

V. 13 Y Pablo finaliza recordándonos que el Señor Jesucristo ha de venir y que espera que todos podamos ir con Él.



 

VIERNES 25 DE JUNIO


¡UN MILAGRO!

• 2 Reyes 5: 1-16 •



Dios tiene el poder de sanar de una manera natural o sobrenatural.

En el pasaje que estudiaremos el día de hoy, sólo había una manera para que el general del ejército sirio se sanara: ¡Un milagro!

2 Reyes 5:1-16

En el primer versículo nos da varias cualidades de Naamán; él no es sólo un hombre importante, ¡es un héroe nacional! Pues ha obtenido varias victorias para Siria.


Pero el tener todas esas cualidades no lo hacía inmune a las amenazas que enfrentamos todos en la cotidianidad, pues estaba leproso.

Y cuando no tenemos salud… la posición, el rango, los títulos NO nos sanan.


La lepra en ese tiempo era una enfermedad que NO tenía cura. Así que Naamán necesitaba ¡UN MILAGRO!

En el versículo 2 nos dice que la esclava de la esposa de Naamán, una israelita, le dijo yo sé quien lo puede sanar.

La Biblia no nos dice el nombre de la criada, pero quiero resaltar el valor que tienen personas de poca importancia para el mundo, pero que son grandes instrumentos en las Manos de Dios.

En el versículo 5 el rey de Siria le dice a Naamán que lleve consigo presentes para el profeta. El hombre siempre intenta comprar algo de Dios, un milagro; la realidad es que el Señor no tiene nada en venta, en Él todo es gratuito, hasta nuestra salvación.

En el verso 8 el profeta Eliseo se entera de lo que está sucediendo y le manda a decir al rey de Israel, que lo envíe a él.

Muchas veces acudimos a la persona equivocada, vayamos primero al Señor y Él dirigirá nuestros pasos.


En los versos siguientes nos narra que el profeta Eliseo no salió a recibirlo, tan solo le envió un mensaje.


Naamán era un hombre poderoso, naciones temblaban ante su presencia, y él esperaba ser servido y adulado, entonces se fue bastante enfadado.


Si queremos recibir del Señor su bendición debemos saber que todos nos debemos acercar de la misma manera, para Dios todos somos iguales: ricos o pobres, grandes o pequeños.


Naamán también quería que Dios obrará como a él le parecía, por esta razón decía que otros ríos eran más limpios que el mismo Jordán.

El Jordán es un lugar especial que nos recuerda que allí, Jesús fue bautizado por Juan.


Una vez más aparecen los criados, para indicarle a Naamán que Dios obra de maneras sencillas, que el hombre es quien las complica. Tan sólo se tenía que zambullir siete veces en el Jordán y Dios obraría de una manera sobrenatural.

Finalmente accede y obtiene el resultado esperado ¡UN MILAGRO!

Está completamente sano.


Esta historia nos invita a reflexionar sobre la forma sencilla que Dios tiene para aquellos que están impuros espiritualmente. Tan solo tienes que recibir y aceptar a Jesucristo como Señor y Salvador y serás lavado y limpiado con Su preciosa sangre.

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