Buscar

Lecturas del 20 de Abril al 26 de Abril

Actualizado: abr 26



LUNES 20 DE ABRIL


LOS BIENAVENTURADOS

• MATEO 5:1-12 •

Nadie hallará felicidad en este mundo o en el venidero si no la busca en Cristo por medio de Su Palabra.

1. Los pobres en espíritu: El reino de la gracia es de los tales; el reino de la gloria es para ellos.


2. Los que lloran: Aquí se trata de esa tristeza que obra verdadero arrepentimiento, vigilancia y dependencia continua para ser aceptado por la Misericordia de Dios en Cristo Jesús, con búsqueda constante del Espíritu Santo, para ser limpios.

3. Los mansos: son los que se someten calladamente a Dios, los que pueden tolerar insultos; los que, en su paciencia, conservan el dominio. La mansedumbre fomenta la riqueza, el consuelo y la seguridad, aun en este mundo.


4. Los que tienen hambre y sed de justicia: La justicia está aquí puesta por todas las bendiciones espirituales. Éstas son compradas para nosotros por la Justicia de Cristo, confirmadas por la Fidelidad de Dios.

5. Los misericordiosos: Debemos no sólo soportar nuestras aflicciones con paciencia, sino que debemos hacer todo lo que podamos por ayudar a los que estén pasando dificultades. Debemos tener compasión por el prójimo y ayudarle; apiadarnos de los que estén en pecado y tratar de sacarlos como tizones fuera del fuego.


6. Los limpios de corazón: porque verán a Dios. Aquí son descritas y unidas la santidad y la dicha. Los corazones deben ser purificados por la fe y mantenidos para Dios. Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio. Nadie, sino el limpio es capaz de ver a Dios, ni el cielo se promete para el impuro.


7. Los pacificadores: Ellos aman, desean y se deleitan en la paz. Mantienen la paz para que no sea rota y la recuperan cuando es quebrantada.

8. Los que son perseguidos por causa de la justicia: Nada hay en nuestros sufrimientos que pueda ser mérito ante Dios, pero Dios verá que quienes pierden por Él, aun la misma vida, no pierdan finalmente por causa de Él.


Ahora el mundo sufre y siente dolor por los problemas que lo aquejan, a menudo la siembra causa dolor y sufrimiento, pero, apoyados en la oración y con la fe en que Él hará, seguimos con la obra sembrando en lugares difíciles.



MARTES 21 DE ABRIL


¡DIOS, DIOS MÍO ERES TÚ!

• SALMOS 63 •


¡Cuánto te alabo! (V. 3b NTV)


Este es el grito de un verdadero creyente. En medio de las más difíciles circunstancias ve a Dios y puede exclamar: ¡Dios, Dios mío eres tú! ¡Cuánto te alabo! En medio de las pruebas y dificultades que el planeta está viviendo, mi invitación hoy es a que sienta sed de Dios, a que le busque en cada cosa que le está sucediendo. ¿Alguna vez ha sentido una sed tan intensa como la que describe este pasaje? Como la tierra seca y árida espera la lluvia.


Bueno, quien escribe esto es David, cuando tuvo que huir del rey Saúl, quien deseaba matarlo. Tuvo que esconderse en el desierto, dejando atrás las comodidades del palacio, su comida bien preparada, el beneficio de un buen baño. Sin embargo, sus palabras no son de reclamo. En medio de la noche, tirado en tierra, sin poder dormir, lo que él anhela, es la Presencia de Dios y sin quejarse reconoce lo mucho que el Padre ha hecho por él, da gracias por estar protegido y resguardado y confía en la seguridad de estar tomado de Su poderosa Mano.

La única manera de conseguir esta actitud de gratitud permanente es estar acostumbrado a encontrarse a solas con Dios, cuando no se tienen dificultades. Si mantiene una relación íntima y permanente con Dios, en medio de las pruebas, será al Creador a quien buscará, experimentará esa sed por la Presencia de Su protector, Su proveedor, Su consuelo, Su amigo fiel, Su ayudador.

En momentos de dificultad, escasez, necesidad, discordias e incertidumbre, declare: “Me aferro a ti; tu fuerte mano derecha me mantiene seguro” (V. 8 NTV) y “Porque tú me ayudas, y a la sombra de tus alas canto de alegría” (V. 7 PDT).


… ¡Tu amor y bondad son para mí mejor que la vida misma! (V. 3a NBV)



MIÉRCOLES 22 DE ABRIL


ESPERAR AL MAESTRO EXIGE VIGILANCIA

• LUCAS 12:35–48 •


«Apriétense los lomos y enciendan sus lámparas», dice Jesús a sus seguidores en la parábola de los siervos vigilantes que esperan el regreso de su Señor. Las vestiduras típicas del tiempo de Jesús eran largas y amplias lo que hacía fácil tropezar a cualquier paso que no fuera algo lento. Apretarse los lomos significaba que los siervos que estuvieran preparados para actuar rápidamente, tendrían que tener las vestiduras recogidas entre las piernas, con lo sobrante atado a su cintura. Por la noche sus lámparas tendrían que estar encendidas y listas para guiarlos en el camino.


Recuerda las instrucciones para la comida de la Pascua original, que eran para preparar a la gente para la salida precipitada de Egipto en cuanto llegase el momento. Las instrucciones de Jesús son para preparar a los discípulos para Su regreso, que tomará lugar en un momento inesperado.


En muchas circunstancias, estar preparado es cuestión de vida o muerte. Bomberos, técnicos de emergencias médicas, soldados, y médicos han de estar preparados con herramientas en mano cuando llegue el momento de actuar. Cada minuto cuenta en una crisis. El bombero que se retrasa cinco minutos puede encontrar que el incendio ya no tiene solución.El médico que se retrasa cinco minutos puede encontrar que el paciente ya ha muerto. Los que trabajan en profesiones que atienden situaciones de crisis, se entrenan regularmente para poder responder efectivamente al surgir una emergencia. Estar preparado para la venida de Cristo tiene la misma urgencia de vida o muerte.


Jesús cambia la advertencia de “estar preocupados por el presente” a “estar velando por el futuro”. La mejor manera de conquistar las áreas débiles de nuestra vida es vivir “esperando el regreso de Cristo”. Es difícil para el mundo engañarnos; en este pasaje bíblico Jesús explica cómo estar listos para cuando ÉL regrese. La conducta del siervo aquí es premiada por la “fidelidad” en esperar a su Maestro.



JUEVES 23 DE ABRIL


LOS ESPERANZADORES PLANES DE DIOS

• JEREMÍAS 29:4-14•


“Entonces me invocaréis. Vendréis y oraréis a mí, y yo os escucharé”

(V. 12. RV 95)


Jeremías escribió a los cautivos de Babilonia, instruyéndolos para que siguieran adelante con sus vidas y oraran pidiendo la paz por la nación que los subyugó, señalándoles que, si ellos tenían paz, también la tendrían los hijos de Israel. La vida no puede detenerse durante los momentos difíciles. En una situación desagradable o inquietante, debemos ajustarnos y continuar hacia adelante.


Para el pueblo cautivo, era muy difícil aceptar lo que decía la carta de Jeremías de orar por las autoridades, pero era en esos momentos cuando más falta hacían las oraciones. Esto estaba en contradicción con las promesas de los falsos profetas, que decían a los cautivos que su cautividad pronto cesaría, el Señor niega que los hubiera enviado y Jeremías les dice que ésta cautividad sería de larga duración y que, por lo mismo, pide que edifiquen sus casas, pues Babilonia sería su hogar por largo tiempo.


Cuando se enfrente a momentos difíciles o a un cambio repentino, ore con fervor y marche hacia adelante, haciendo lo que esté a su alcance, en vez de rendirse a causa del temor y la incertidumbre. A todos nos alienta un líder que nos motiva a seguir adelante, alguien que cree que podemos llevar a cabo la tarea que nos ha encomendado y que estará con nosotros a lo largo del camino. Dios es esa clase de Líder. Conoce el futuro y sus planes para nosotros son buenos y están llenos de esperanza.


Mientras el Dios que conoce el futuro nos proporcione nuestra agenda y vaya con nosotros cuando realizamos Su misión, tendremos esperanza ilimitada. Esto no significa que no tendremos dolor, problemas ni sufrimiento, sino que Dios nos ayudará a llegar a un final glorioso.


VIERNES 24 DE ABRIL


DIOS ES LA LUZ

• 1 JUAN 1:5-10 •


Dios es luz pura y perfecta. Como ésta es Su naturaleza, sus doctrinas y preceptos deben ser tales. Como Su perfecta felicidad no puede separarse de Su perfecta santidad, así nuestra felicidad será proporcional a la santidad de nuestro ser. Andar en tinieblas es vivir y actuar contra Él. Dios no mantiene comunión o relación celestial con las almas impías.


Si queremos tener relación con Dios, debemos hacer a un lado nuestro estilo de vida pecaminoso. Es hipocresía afirmar que somos de Él y al mismo tiempo vivir como se nos antoja. Cristo pondrá al descubierto y juzgará tal simulación. Aquí Juan confronta la primera de las tres afirmaciones de los falsos maestros: Que podemos tener comunión con Dios y seguir viviendo en las tinieblas. Los falsos maestros, aprobaban la satisfacción de toda lujuria física porque el cuerpo, después de todo, iba a ser destruido.


Y, la segunda opinión era más popular, se decía que podían llamarse cristianos y seguir viviendo en maldad e inmoralidad. No podemos amar a Dios y coquetear con el pecado al mismo tiempo. Una verdadera limpieza del pecado vino por medio de Jesucristo, el «Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo». El pecado, por su propia naturaleza, trae consigo muerte. En esta vida, ningún cristiano está libre de pecar; por lo tanto, nadie debiera bajar la guardia. Los falsos maestros no sólo negaban que el pecado quebraba la relación con Dios (1.6) y que ellos tenían una naturaleza no pecaminosa (1.8), sino que decían que sin importar lo que hicieran, no cometían pecado.


Finalmente, refuta la tercera aseveración, si decían que no habían pecado, hacían al Señor mentiroso, tal como lo señala en 1 Juan 2:22; por eso, confesemos nuestros pecados en su plena magnitud, confiando totalmente en Su misericordia y verdad por medio de Su justicia, para un perdón libre y completo que nos permita alcanzar la liberación del poder y la práctica del pecado.



SÁBADO 25 DE ABRIL


LA PALABRA ES VERDAD

• 1 TIMOTEO 1:12-21 •


Esta es una carta dirigida a quien Pablo consideraba su hijo espiritual verdadero, y por quien intercede para pedir gracia, misericordia y paz, para que pueda continuar con la obra que se le ha encomendado. La iglesia se discipulaba a través de una paternidad espiritual, la cual no era para aprovechamiento personal, sino para reconocer su identidad y para dar de lo recibido.


La falsa enseñanza de la verdad pulula desde los comienzos hasta hoy, por ello, Pablo se ve obligado a confrontar a los falsos maestros que predican en las iglesias en las que él tiene algún grado de influencia.

Toda enseñanza mentirosa debe ser confrontada con la verdad, pues es ella la que al final dará su veredicto. La falsa doctrina tiende a generar desconfianza en la verdad y controversia en la mente de quien la sigue.


Cuando hablamos la verdad, la fe obra en el corazón del hombre, éste puede amar con un corazón que va siendo perfeccionado, limpiado por una conciencia atenta a la verdad, conforme a la confianza que experimenta.


Más, quienes no permiten ser perfeccionados por la verdad, el sufrimiento y el amor, se enredan en discusiones y controversias inútiles. Sólo un corazón de servicio y amor, puede llegar a confrontar la mentira que se haya en el prójimo.


Son muchos los creyentes que se enfrascan en discusiones, conforme a sus conocimientos limitados acerca de la verdad. Algunos se defienden con largos argumentos teológicos, aplicando la lógica, pero en realidad, pocos aplican en sus vidas aquello que predican.


Para concluir, servir a Dios es un acto de confianza que surge del amor; sólo cuando se ama sinceramente se puede servir con entrega y devoción.


DOMINGO 26 DE ABRIL


CREACIÓN, REDENCIÓN Y PRESERVACIÓN

• ISAÍAS 43:1-11 •


V. 1: Dios habló del origen de Israel: «Creador tuyo, oh Jacob». Él tomó a Jacob (su nombre significa deshonesto, porque él fue un suplantador) y formó una nación a partir de él.


Dios tomó el barro de la tierra, sopló en él, el espíritu de vida y formó un ser humano vivo. Y ese ser humano se rebeló, pero ahora Dios nos hace hijos suyos por medio de nuestra confianza en Cristo. El primer hombre nos transmitió una naturaleza caída, pero Dios nos ha dado una nueva naturaleza santa.


De Jacob, Dios formó una nación. Después la redimió de Egipto por medio de la sangre y con poder; aquellas personas se convirtieron en Israel. Ellas pertenecen a Dios a causa de la creación y como resultado de la redención.


V. 2: Ésta es una promesa específica a Israel, que se cumplió cuando Dios los liberó al cruzar el Mar Rojo y más adelante, el Río Jordán. Pero también aplica para los hijos de Dios en todas las épocas. Aquí dice: «cuando pases por las aguas, yo estaré contigo». A veces, nos hemos introducido en aguas profundas, en las que no podemos tocar el fondo. Y tengo la certeza de que Dios nos acompaña en esas circunstancias. A veces uno siente que se hunde, pero Él ha prometido «los ríos, no te anegarán». En esos casos Él interviene y nos libra de la situación.


V. 3: Él no rebajó su alto nivel en la salvación. ¿Cómo podía Dios dar a Egipto y a Etiopía en rescate por Israel? La respuesta es simple. Dios usó a esas naciones para disciplinar a Israel, Él les permitió que trataran a los israelitas de la forma en que lo hicieron, y después las juzgaría. ¿Se ha preguntado usted por qué Dios permitió que el enemigo se cruzara en su camino y le causara todos los problemas que tuvo? Él lo hizo, para reintegrarle a usted al camino de Sus propósitos, de Su voluntad, y para desarrollarle espiritualmente. Dios utilizó a su enemigo para liberarle de las tendencias y pasiones de su naturaleza humana.


Proverbios 11:8 «El justo es librado de la tribulación, pero su lugar lo ocupa el malvado».

250 vistas
LOGO 2019 WHITE-02.png

Síguenos en nuestras

REDES SOCIALES

  • White Facebook Icon
  • White Instagram Icon
  • YouTube - círculo blanco
  • Twitter Icono blanco

Calle 20 No. 98-20 | Fontibón, Bogotá, Colombia | +57 298 1021