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Lecturas del 18 al 24 de Mayo



LUNES 18 DE MAYO


RECIBIENDO MÁS DE LO ESPERADO

• HECHOS 3:1-10 •

Se nos había dicho que muchas señales y milagros eran hechos por los apóstoles. Los judíos acostumbraban a orar tres veces al día: en la mañana, en la tarde y en la noche. La oración principal era la de la tarde a la que asistía Pedro. Así como hay Iglesia en casa, casa de oración, devocional, debe haber hora de oración.

La puerta que se llamaba la Hermosa, era una de las entradas favoritas y muchas personas pasaban por allí cuando iban a adorar. El cojo mendigaba en un lugar en que la mayoría podía verlo. El mendigo pedía dinero, pero en su encuentro con Pedro él le dio algo mucho mejor de lo que pedía: Le habló de Jesús y le dio la posibilidad de usar sus piernas. A menudo le pedimos a Dios que resuelva un pequeño problema, pero Él quiere darnos algo mejor y más grande, si tenemos un encuentro personal con Jesús, nos dará vida nueva, salvación y nos ayudara en nuestros problemas.

Cuando Dios mediante su palabra, nos manda caminar en sus mandamientos, también nos da su espíritu, para que nos tome de la mano y nos levante. Cuando le pedimos ayuda a Jesús, Él puede decirnos «He conseguido aun algo mucho mejor para ti». Pídale a Jesús lo que quiera, pero no se sorprenda cuando Él le dé lo que en verdad necesita. «En el nombre de Jesucristo» significa «por la autoridad de Jesucristo». Los apóstoles sanaban mediante el poder del Espíritu Santo y no por ellos mismos. En su emoción, el hombre que antes era cojo empezó a saltar y correr por los alrededores. ¡El también alabó a Dios! Y los demás se sorprendieron también ante el poder de Dios. No olvide agradecer a las personas que lo ayudan, pero también recuerde alabar y dar gracias a Dios por sus bendiciones.



MARTES 19 DE MAYO


ENFÓCATE EN LO IMPORTANTE, NO EN LO URGENTE

• LUCAS 10: 38-42 •


María y Marta reciben la visita de Jesús. Cada una de ellas eligió hacer cosas muy diferentes, y la manera en que Jesús reaccionó a tales acciones nos deja una valiosa enseñanza.


Marta estaba apurada, sirviendo y haciendo todo lo posible para que su invitado estuviera cómodo. ¿Y dónde estaba María cuando Marta necesitaba de su ayuda?

Marta estaba: irritada, frustrada, resentida. ¿Por qué tendría ella que hacer todo el trabajo? ¿No era justo que María le ayudase? De hecho, Marta indignada fue a hablar con Jesús al respecto y le dijo: Señor, ¿no te da cuidado que mi hermana me deje servir sola? Dile, pues, que me ayude.


Pero en lugar de apoyar su queja, ¡Jesús la reprendió! “Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas. Pero sólo una cosa es necesaria; y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada”.


Al enfocarnos en las cosas urgentes perdemos de vista las importantes. La mayor prioridad en nuestras vidas debe ser como lo que hizo María: aprender de Jesús para llegar a ser como Él. Buscar las riquezas de sabiduría y entendimiento que están en Él. Un discípulo aprende del Maestro.


Podemos caer en la misma trampa que Marta, estar tan preocupados por los comportamientos negativos de los demás, y llegar a juzgarlos por no hacer lo que nosotros hacemos. Satanás está detrás de estos pensamientos, susurra mentiras y acusaciones creando conflictos. Su objetivo es llevarnos tan lejos como sea posible en la dirección opuesta a “la parte buena”, para alejarnos de Jesús. Escucharlo y estar de acuerdo con Él nos lleva a todo tipo de inquietudes, problemas y preocupaciones. ¡Necesitamos cerrarle la puerta a su engaño!


“Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad” (Filipenses 4:8).


MIÉRCOLES 20 DE MAYO


EL MOMENTO PRECISO

• JUAN 12:44-50 •

Estudiaremos tres poderosas declaraciones de Jesús:


1.- Que todo aquel que reconoce al Hijo, reconoce al Padre. Esto hace parte del estudio de la unidad del Padre y el Hijo; si uno recibe honor, el otro igual; si alguno cree en el Hijo, por ende, también cree en el Padre.


2.- Jesús es la luz del mundo, lo dijo durante la Fiesta de los Tabernáculos en donde se hacía notar por un brillante despliegue de luz de los grandes candeleros colocados dentro de la estructura del templo. Jesucristo aprovecha esta coyuntura para declarar: «Yo soy la luz del mundo». Jesús es aquel que puede traer luz en medio de tinieblas, algo que sólo el Mesías podía hacer.


Y qué MOMENTO PRECISO para entender que Él alumbra nuestra vida, en medio de esta Pandemia que ha traído oscuridad e incertidumbre, angustia, soledad, miedo, hambre, enfermedad, sólo el Mesías esperado podía iluminar el camino de los hombres para que se vuelvan al Padre. Las profecías, prometían que Él sería ‘luz de las naciones’ (Isaías 49:6), una luz que atravesaría las tinieblas del error y de la incredulidad.

3.- Se propone, que Sus palabras sean escuchadas por todo el pueblo, recorriendo el territorio judío predicando el mensaje de arrepentimiento y del Reino de Dios; además, no sirve escuchar, no basta sólo escuchar. Creer implica obrar en obediencia para con Dios. Si alguien escucha y no obedece, ya tiene quien lo juzgue, la misma Palabra le condenará, porque, aunque escuchó no obedeció. Jesús nos repite que no habla por su propia cuenta, sino que en todo obedece al Padre para decir lo que Él le ordenó decir y cómo decirlo; de allí que, en su ministerio terrenal Jesús sostuvo en todo tiempo la obediencia con la cual glorificaba al Padre, la confianza en el orden establecido y Su mandato de vida eterna para todo aquel que cree.


Finalmente, a quien más sino a Él buscaremos, sólo Él nos lleva al Padre Celestial, sólo Él alumbra el camino en medio de la oscuridad y brinda la plena confianza de que nos da la vida eterna por creer en Él.



JUEVES 21 DE MAYO


EN LAS MANOS DE DIOS ESTÁ TU SEGURIDAD

• SALMOS 121:1-8 •


¿En qué o en quién confías para que te proteja? ¿En el dinero, en los amigos, en la familia, en el trabajo, en tus posesiones? La verdad es que todas estas cosas pueden fallarnos. Tarde o temprano nos daremos cuenta de cuan efímeras y volátiles son.

David pronunció este salmo en un momento en el cual estaba rodeado de enemigos; y a ti ¿tal vez el enemigo te ha rodeado de distintas maneras y quizás no sabes cómo zafarte de las garras del abatimiento, aflicción, depresión o desánimo? En este salmo Dios nos deja ver en Quien sí podemos confiar. Él no necesita dormir, no comete errores ni tiene debilidades, tiene el absoluto poder, es Omnipotente, nunca falla ni nos fallará jamás.


Cuando miras tu situación y ves lo que sucede a tu alrededor, te puede parecer que tus problemas son demasiado grandes, puede que te preguntes si hay alguna seguridad en este mundo. Este salmo nos dice que en Dios podemos encontrar nuestra seguridad y, es por eso que puedes poner toda tu confianza en Él, sabiendo que puede protegerte y mantenerte seguro.


Este salmo compara a Dios con una sombra que te protege de la fuerza del sol; cuando está a tu lado, Él te cubre de los peores ataques, esto no quiere decir que no vayas a sufrir, sino que aun en medio de lo que enfrentes, Jesús se compromete a guardar tu alma. Por el contrario, el que no cree, deposita su confianza en sí mismo o en los demás y no podrá salir adelante porque Dios dice que sin Él nada podemos hacer (Juan 15:5).


Jesús preserva nuestra alma para no ser contaminada por el pecado, te conservará de perecer eternamente, Él nos va a sostener en la vida y en la muerte, es una protección de por vida.


“Asegurémonos de creer que las bendiciones de este Salmo son nuestras”