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Lecturas del 11 - 15 de Octubre


LUNES 11 DE OCTUBRE



LA ÚNICA LIBERTAD VERDADERA

• Juan 8: 31-32 •



¿Qué es la verdadera libertad? ¿Somos libres?

1. Si no tenemos el deseo de hacer algo, no somos totalmente libres para hacerlo. Quizás logremos reunir la fuerza de voluntad para hacer lo que no queremos hacer, pero nadie llama a eso libertad total. No es así como queremos vivir, con restricciones y presiones que en realidad no deseamos.


2. Si tenemos el deseo de hacer algo, pero no tenemos la capacidad de hacerlo, no somos libres para hacerlo.


3. Si tenemos el deseo de hacer algo y la capacidad de llevarlo a cabo, pero no la oportunidad de hacerlo, entonces no somos libres para concretarlo.


4. Si tenemos el deseo de hacer algo y la capacidad de llevarlo a cabo y la oportunidad de concretarlo, pero esto nos lleva en última instancia a la ruina, entonces no somos totalmente libres —no verdaderamente libres—.


Para ser totalmente libres, necesitamos tener el deseo, la capacidad y la oportunidad de hacer aquello que nos hará felices para siempre. Sin remordimientos. Y solo Jesús, el Hijo de Dios, que murió y resucitó por nosotros, puede hacerlo posible.


Si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres.



 

MARTES 12 DE OCTUBRE



NUESTRO PRIVILEGIO INDESCRIPTIBLE

• Éxodo 3: 14•


Una implicación del magnífico nombre, Yo Soy El Que Soy, es que este Dios infinito, absoluto e incondicionado se haya acercado a nosotros en Cristo Jesús.


En Juan 8:56-58, Jesús responde a las críticas de las autoridades judías. Les dice: «Vuestro padre Abraham se regocijó esperando ver mi día; y lo vio y se alegró. Por esto los judíos le dijeron: Aún no tienes cincuenta años, ¿y has visto a Abraham? Jesús les dijo: En verdad, en verdad os digo: antes que Abraham naciera, Yo Soy».


Jesús no pudo haber pronunciado palabras más elevadas. Al decir: «antes que Abraham naciera, Yo Soy», tomó toda la majestuosa verdad del nombre de Dios, la envolvió con la humildad de la servidumbre, se ofreció a sí mismo para expiar toda nuestra rebelión y abrió un camino para que pudiéramos ver la gloria de Dios sin temor.

En Cristo Jesús, los que somos nacidos de Dios tenemos el indescriptible privilegio de conocer a Yahweh como nuestro Padre — Yo Soy El Que Soy — el Dios


• que existe;


• cuya personalidad y poder se debe únicamente a sí mismo;


• que nunca cambia;


• de quien fluye todo el poder y la energía del universo;


• a quien toda la creación debiera conformar su vida.


Oh, que aquellos que conocen el nombre de Dios pongan su confianza en Él.


 

MIÉRCOLES 13 DE OCTUBRE



NI SIQUIERA CERCA DEL VERDADERO HEDONISMO

• Mateo 6: 19-20 •


El mensaje que hace falta gritar desde las casas de altas finanzas es: «Hombres seculares, ¡no están siquiera cerca de ser verdaderos hedonistas!»


Dejemos a un lado la satisfacción que nos brinda el escasa ganancia del cinco por ciento de los placeres, que son devorados por las polillas de la inflación y con la herrumbre de la muerte. Invirtamos en el seguro de primera clase, de alta rentabilidad y con aseguración divina, que es el cielo.


Dedicar toda la vida a las comodidades e ilusiones materiales es como tirar el dinero a una ratonera. Por el contrario, invertir toda la vida en la labor del amor produce dividendos de gozo insuperables y sin fin:


«Vended vuestras posesiones y dad limosnas; [y de ese modo] haceos bolsas que no se deterioran, un tesoro en los cielos que no se agota, donde no se acerca ningún ladrón ni la polilla destruye» (Lucas 12:33).

Ese mensaje es una muy buena noticia: vengan a Cristo, en cuya presencia hay plenitud de gozo y deleites para siempre. Únanse a nosotros en la labor del hedonismo cristiano. Porque el Señor lo dijo: ¡es más bienaventurado amar que vivir en el lujo!



 

JUEVES 14 DE OCTUBRE



MUNICIONES CONTRA LA ANSIEDAD

• Filipenses 4: 6 •


Cuando siento ansiedad respecto de que mi ministerio pueda resultar inútil o vacío, lucho contra la incredulidad con la promesa de Isaías 55: 11: «Así será mi palabra que sale de mi boca, no volverá a mi vacía sin haber realizado lo que deseo, y logrado el propósito para el cual la envié».


Cuando me ataca la ansiedad y me siento demasiado débil para hacer mi trabajo, batallo contra la incredulidad con una promesa de Cristo: «Te basta mi gracia, pues mi poder se perfecciona en la debilidad» (2 Corintios 12: 9).


Cuando estoy ansioso por las decisiones que tengo que tomar acerca del futuro, batallo contra la incredulidad con la promesa: «Yo te haré saber y te enseñaré el camino en que debes andar; te aconsejaré con mis ojos puestos en ti» (Salmos 32:8).


Cuando me siento ansioso por tener que enfrentar opositores, lucho contra la incredulidad con la promesa: «Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?» (Romanos 8:31).


Cuando estoy ansioso por el bienestar de las personas que amo, batallo contra la incredulidad con la promesa de que si yo, siendo malo, sé dar cosas buenas a mis hijos, mucho más el «Padre que está en los cielos dará cosas buenas a los que le piden»

(Mateo 7:11).



 

VIERNES 15 DE OCTUBRE



ESPERANZA PARA EL PEOR DE LOS PECADORES

• Éxodo 33: 19 •



Moisés necesitaba tener esperanzas de que Dios en realidad podría tener misericordia de un pueblo de dura cerviz, que acababa de cometer idolatría y de menospreciar al Dios que lo había sacado de Egipto.


Para darle a Moisés la esperanza y la confianza que necesitaba, Dios dijo: «Tendré misericordia del que tendré misericordia». En otras palabras: «Mis elecciones no dependen del grado de maldad o bondad que hay en el hombre sino únicamente de mi voluntad soberana. Por lo tanto, nadie puede decir que es demasiado malo para que se le muestre gracia».


La doctrina de la elección incondicional es la gran doctrina de la esperanza para el peor de los pecadores. Lo que esto significa es que, a la hora de recibir o no la gracia, nuestro pasado no influye en absoluto sobre la decisión de Dios.


Si ustedes no han nacido de nuevo y no han recibido la fe que es para salvación en Cristo Jesús, no se hundan en la desesperanza ni piensen que la corrupción o insensibilidad excesiva de su vida pasada es un obstáculo insalvable para la obra de la gracia de Dios. Dios se deleita en magnificar la libertad de su gracia al salvar al peor de los pecadores.


Vuélvanse de su pecado; clamen al Señor. Incluso al leer este devocional, él les está concediendo gracia y les está dando un fuerte incentivo para que acudan a él buscando misericordia.


«Venid ahora, y razonemos —dice el Señor— aunque vuestros pecados sean como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; aunque sean rojos como el carmesí, como blanca lana quedarán» (Isaías 1:18).

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