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Lecturas del 10 al 16 de Febrero



LUNES 10 DE FEBRERO

Trascendencia de la fe

• hebreos 11:1-16 •


Uno de los hechos que nos distingue como cristianos es la fe que profesamos, ella es el convencimiento pleno de que Dios hará realidad las promesas que el Señor Jesús nos hizo; por la fe podemos ver aquellas cosas que no son visibles a los ojos.


Ejemplos de hombres de fe los encontramos en el antiguo y el nuevo testamento, Abel, por fe llevó lo mejor de sus ganados para sacrificio a Dios, Enoc por su fe fue llevado directamente a los cielos; la fe de Noé le permitió durante más de cien años construir un arca, soportando las burlas de todas las personas que sólo veían sol y arena; Abraham, abandonó sus tierras cuando el Señor le dijo, sin saber a dónde iría y por esa fe su esposa Sara tuvo un hijo, porque sabía que Dios lo había prometido aún a pesar de su edad.


Ellos murieron venciendo los temores de la muerte, despidiéndose con júbilo de este mundo. Murieron sin haber recibido todo lo que Dios les había prometido, pero nunca perdieron su visión del cielo. Hoy, muchos creyentes podemos sentimos frustrados y derrotados porque las necesidades, deseos, expectativas y demandas no son satisfechas, impacientándonos y con deseos de rendirnos.


Si esto sucede, recuerde a los héroes de la fe que vivieron y murieron sin ver el fruto de su fe en la tierra y aun así siguieron creyendo. Abraham estuvo dispuesto a dar a su hijo cuando Dios se lo pidió, pero Dios no permitió que le quitara la vida a Isaac, porque la orden era para probar su fe y obediencia. Así será, si mantenemos nuestra fe, seremos sacados y salvados del estado pecaminoso, sin que nos interese retornar.


A pesar de nuestra naturaleza pecaminosa busquemos la herencia celestial, porque Dios es el Dios de todos los creyentes, así es Su misericordia y amor.




MARTES 11 DE FEBRERO


“ENSEÑA A TUS HIJOS A

ENTENDER Y HONRAR AL SEÑOR”

• DEUTERONOMIO 6:20-25 •


En el futuro tus hijos te preguntarán: “¿Qué significan estas leyes, estos decretos y estas ordenanzas que el Señor nuestro Dios nos mandó obedecer?” (V.20)


Comúnmente, la apostasía que resulta de la prosperidad afecta a la próxima generación más que a la generación presente. Crecen con la expectativa de tal prosperidad y bendición, sin entender el arrepentimiento y caminar con Dios que guía a la prosperidad.


Por lo tanto, es esencial enseñar y advertir a nuestros hijos, para que la bendición dada a una generación no se convierta en una maldición para la próxima.


Una clave para enseñarles es simplemente contar el testimonio de Israel, cómo Dios los había salvado de la esclavitud de Egipto. Los padres necesitan relacionarse con sus hijos en cómo ellos llegaron a tener una relación personal con Jesús, para que los hijos puedan entender que ellos deben tener una relación también.


Moisés advirtió al pueblo que no olvidaran a Dios cuando entraran a la tierra prometida y fueran prósperos. La prosperidad, más que la pobreza, puede nublar nuestra visión espiritual, porque tiende a hacernos autosuficientes y deseosos de adquirir aún más de todo, pero no más de Dios. Lo mismo puede suceder en nuestra iglesia. Una vez que triunfamos en términos de números, programas y edificios, fácilmente podemos llegar a ser autosuficientes y menos sensibles a nuestra necesidad de Dios.


¿Acaso significa la frase «para que nos vaya bien» que cuando obedezcamos a Dios podemos esperar sólo prosperidad y no sufrimientos? Lo que se promete aquí es una relación correcta con Dios para aquellos que lo aman de todo corazón. Entonces este versículo habla de una buena relación con Dios y del beneficio definitivo de conocerlo a Él. No es un manto de protección contra la pobreza, la adversidad y el sufrimiento.


Usted y yo expresamos nuestro amor por Dios en nuestra obediencia.

La salvación es un asunto de amor.

MIÉRCOLES 12 DE FEBRERO


El verdadero amigo

• Romanos 11:11-24 •

Te pregunto: ¿si tú murieras hoy, cuántos amigos crees que irían a tu funeral? Ten presente que tu familia no cuenta, pues ellos están obligados a ir. Creo que la mayoría de ustedes supondrían que muchos, y no quiero desilusionarte, pero la realidad puede ser otra; porque la amistad se basa en conocer y ser conocido.


La verdadera amistad va más allá de pretender ser alguien que no eres, debes quitarte las máscaras y mostrarte tal y como realmente eres y esto es reciproco. Tú eres aceptado y aceptas a la otra persona, los verdaderos amigos se sirven unos a otros.


También es necesario que sepas que las relaciones, como cualquier otra área de la vida, requieren evaluación, poda y refuerzo. Por incómodo que te pueda hacer sentir, debes estar dispuesto a hacer las correcciones de rumbo necesarias en tus amistades.


El verso 15 de romanos 11 dice “Al rechazar a los judíos, Dios les dio oportunidad a los que no son judíos de hacerse amigos de Él”. Qué privilegio que tú seas amigo de Dios.


Ahora bien, ante esta amistad ofrecida, somos nosotros, los seres humanos quienes debemos colocar de nuestra parte porque Papá Dios ya hizo todo lo necesario para que pudiéramos estar cerca de Él hasta la eternidad, entregó a Jesús su Hijo amado y todo por amor a ti.


El pasaje de Proverbios 6:16-19 determina el test de comportamiento que puede afectar tu amistad con el Señor.


El SEÑOR odia seis cosas; mejor dicho, hay siete que Él detesta:

los ojos orgullosos, la lengua mentirosa, las manos que matan gente inocente, el corazón que planea hacer el mal, los pies que corren a hacer maldades, el falso testigo que dice mentiras y el que causa problemas entre hermanos.


“Mas gracias sean dadas a Dios,

que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo”.

1 Corintios 15:57


JUEVES 13 DE FEBRERO


CONFÍe, DEPENDA Y BUSQUE

• Salmos 81 •


Este salmo es utilizado en fiestas especialmente de año nuevo, celebra los grandes hechos de Dios y enfatiza las promesas de Dios que vienen de Su palabra. Cuando abrimos nuestra boca en alabanza, Él