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Lecturas del 09 al 15 de Marzo

Actualizado: mar 11



LUNES 9 DE MARZO

¡SACA TU ESPADA!

• Lucas 4:1-13 •

Si eres el Hijo de Dios... (V. 3)

Para enfrentar las tenciones, Jesús utilizó dos herramientas: El Espíritu Santo y la Biblia. Satanás lo retó diciendo: Si eres el Hijo de Dios… El diablo es sutil, se presenta para tentarnos en nuestras debilidades, vanidad y ansia de poder. Todas ellas muy humanas. Jesús las enfrentó saliendo victorioso porque sabía cómo usar estos elementos.


Sabías que, ¿tú también eres un(a) hij@ de Dios? ¿Que tu adversario, el diablo, anda al acecho como león rugiente, buscando a quien devorar? (1 Pedro 5:8). Entonces debemos estar preparados, como lo estaba Jesús, Él estaba lleno del Espíritu Santo y conocía las Escrituras. Todos recibimos al Espíritu Santo cuando aceptamos a Jesucristo como nuestro Señor y Salvador. La Biblia está a la distancia de nuestra mano y nuestra voluntad: en el Libro Sagrado, el computador, el celular. Sólo debemos disponer nuestro corazón y nuestro tiempo para escudriñarla, estudiarla, ser capacitados por maestros y pastores. Con estos dos instrumentos, La Palabra y el Espíritu, estaremos armados y preparados para enfrentar los dardos del enemigo (Efesios 6:16).


Es necesario estar en continua preparación, conociendo y aprendiendo más de la Palabra para aplicarla, para vivirla. Como buenos soldados, debemos mantenernos en un riguroso entrenamiento, preparados y listos para enfrentar la batalla. Las acechanzas del enemigo no nos dan tiempo, vienen, nos atacan, nos llenan de dudas, nos destruyen. Conocer las Escrituras nos equipa para vencer la tentación.


Guiados por el Espíritu Santo, que nos enseña y nos recuerda lo que Jesucristo nos ha dicho (Juan 14:26), podremos SACAR LA ESPADA (LA PALABRA) y al igual que Jesús, salir vencedores.


Así que el diablo, habiendo agotado todo recurso de tentación, lo dejó hasta otra oportunidad. (V. 13)


MARTES 10 DE MARZO


¡Es Razón Suficiente!

• Apocalipsis 5: 8-14 •




Una increíble escena de alabanza y adoración para nuestro Señor, miles de millones de voces de ángeles, unidas como una sola, para glorificar la grandeza de JESUCRISTO.


Y cada uno de los 24 ancianos llevaba su arpa y copas de oro llenas de incienso, que eran las oraciones del pueblo Santo de Dios.


Y juntos recordaban el acto maravilloso de la cruz del calvario. No como una historia más; sino, como “LA HISTORIA”.


El cielo recuerda con asombro el sacrificio de Cristo por nosotros, y muchas veces, para nosotros se convierte en una historia más.

JESUCRISTO es razón suficiente para alabar; alabar significa: Exaltar las cualidades, obras y maravillas que alguien ha hecho. ¿Cuál es tu razón de alabanza para Jesús? ¿Qué ha hecho por Ti? ¿Qué ha dado por Ti?

Él te rescató, Él te perdonó cuando nadie daría nada por ti ni por mí.


Salmos 103: 1-5: «Alma mía, alaba al SEÑOR; que todo mi ser alabe su santo nombre.

Alma mía, alaba al SEÑOR y no olvides ninguno de sus beneficios.

Dios perdona todos tus pecados y sana todas tus enfermedades.

Él salva tu vida de la muerte; te corona de fiel amor y compasión».


Cuando te levantas, cuando te acuestes, cuando estés en casa, cuando vayas por la calle, cuando estés en el tráfico o en el transporte público, en la bendición, en la alegría, en la tristeza, sin importar cual sea tu situación actual ¡ALABA!


Si los ángeles alaban a Cristo por aquello que hizo por nosotros, cuánto más, nuestro corazón debe avivarse en suprema alabanza para nuestro Dios.


¡JESUCRISTO ES RAZÓN SUFICIENTE!


Salmos 98: 4-5 (PDT)

«Que todo el mundo cante con alegría al SEÑOR; que entonen canciones alegres y toquen alegres cantos. Canten alabanzas al SEÑOR al son del arpa; al son del arpa y con bellas melodías».

MIÉRCOLES 11 DE MARZO


Caída Y Restauración De Un Rey


• Daniel 4: 27 - 37 •

Daniel le dice al rey Nabucodonosor: “apártate de tu pecado, acepta el consejo y probablemente no seas cortado”. Tristemente no hubo arrepentimiento en el orgulloso corazón del rey, y el sueño se cumplió.


El hombre puede tener un intelecto brillante; puede ser rico en la posesión de dones naturales. Pero todos ellos le son dados por Dios, su Hacedor. Dios puede quitar el don de la razón, y en un momento el hombre quedará como Nabucodonosor, degradado al nivel de las bestias del campo. Dios hace esto porque el hombre procede como si su sabiduría y poder los hubiera recibido independientemente de Dios.


Mientras la soberbia estaba en la palabra del rey, vino la poderosa Palabra de Dios. Desaparecieron su entendimiento y su memoria y se quebrantaron todas las facultades del alma racional. ¡Cuán cuidadosos debemos ser de no hacer nada que provoque a Dios a privarnos de nuestros sentidos!


Dios resiste al orgulloso. Podemos aprender a creer acerca de que el Dios Altísimo vive por siempre y Su reino es como Él mismo: eterno y universal. Cuando los hombres son llevados a honrar a Dios, por la confesión de pecado y el reconocimiento de Su soberanía, entonces, y sólo entonces, pueden tener la expectativa de que Dios los honre; no sólo los restaurará a la dignidad que perdieron por el pecado del primer Adán; les sumará la majestad excelente de la justicia y gracia de Jesucristo.


Las aflicciones no durarán más de lo necesario para que hagan la obra para la cual fueron enviadas. No puede haber duda razonable de que Nabucodonosor fue un penitente verdadero y un creyente aceptado. Se piensa que no vivió más de un año después de su restauración. Así, pues, el Señor sabe abatir a los que andan con soberbia, pero da gracia y consuelo al pecador humilde que lo invoca con corazón quebrantado.



Bendije al Altísimo, y alabé y glorifiqué.


JUEVES 12 DE MARZO


¡TE ADORO!

• Salmos 100 •


Dios el Padre quiere que te acerques a Él por medio de su Hijo Jesucristo, para que le adores, y quiero aclarar la palabra adoración que es la actitud del corazón del hombre para con Dios, entendiéndose obediencia, servicio, rendición, amor, porque los verdaderos adoradores lo adoran en espíritu y verdad.


¿Eres un verdadero adorador?


Pues bien prepárate porque en Apocalipsis 5:13 expresa que todo lo creado debe adorarle y para eso fuimos creados: ”Y entonces oí a toda criatura en el cielo, en la tierra, debajo de la tierra y en el mar que cantaban: «Bendición y honor y gloria y poder le pertenecen a aquel que está sentado en el trono y al Cordero por siempre y para siempre».


Quiero enfatizarte que Dios no quiere que te acerques a Él con un semblante asustado por los problemas que te acosan; Él quiere que Su adoración sea para ti una experiencia de felicidad.


Y es fácil llorar cuando estás pasando por momentos de dificultad, cuando sientes que has perdido el control de tu vida, pero déjame preguntarte: ¿has llorado por gratitud? Es cuando tú sabes que Dios te ha bendecido con tu familia, tus hijos, tu salud, tu trabajo, a tal punto que de ti brotan lágrimas de felicidad que son inexplicables pero que salen de lo más profundo de tu corazón.


Nuestra adoración debe estar basada en lo que Dios hizo, hace y está haciendo; aunque tú no lo puedas ver, Él está obrando; por eso, ruego a Dios para que abra tus ojos espirituales, para que puedas entender lo que dice Efesios 1:3, «Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo», porque Él ha sido bueno con nosotros.



Él nos ha dado toda clase de bendiciones espirituales, pero algunos no las están aprovechando.

VIERNES 13 DE MARZO


SU PALABRA QUEBRANTA CORAZONES

• Nehemías 8: 1-12 •


Oír la Palabra de Dios produce avivamiento, ellos le dicen a Esdras el escriba, que trajese el Libro de la Ley. Esto demuestra que el Espíritu de Dios estaba obrando. Si respondemos a la lectura de la Palabra de Dios, es evidencia de que Él está trabajando en nosotros.



Entonces, preparan un escenario para ser leído el Libro de la Ley, pero sabemos que por mucho que realicemos, la preparación más grande para su lectura, debe suceder en el corazón.


Los resultados fueron inmediatos, el pueblo AGRADECIÓ y Esdras bendijo al Señor.


ORARON al levantar sus manos; ADORARON al inclinarse delante de Él.


Cuando un restaurador de arte limpia una pintura, revela cosas que siempre estuvieron ahí, pero los colores no eran tan brillantes y los detalles no eran tan claros porque estaban ocultos; entonces el verdadero impacto de la obra del pintor puede ser visto. La palabra de Dios produce quebrantamiento. Se estaba cumpliendo Su propósito.



Esdras, Nehemías y los Levitas no querían que el pueblo llorara, a pesar de que es algo bueno estar triste bajo la convicción del Espíritu Santo, a través de la Palabra de Dios.


Nuestro conocimiento de nuestro pecado nunca debe ser más grande que nuestro conocimiento de Jesús como nuestro salvador. Somos grandes pecadores, pero Él es un Salvador más grande.


El pueblo de Dios se sintió triste, porque estaba consciente de su propio pecado. Pero podían andar en gozo porque Dios estaba haciendo una gran obra. Nuestras emociones no están más allá de nuestro control; podemos hacer la Voluntad de Dios incluso cuando no sentimos ganas de hacerlo.



SÁBADO 14 DE MARZO


Consuelo en la aflicción

• 2 Corintios 1:3-11 •


El consuelo recibido de Dios capacitaba a los creyentes para consolar a quienes lo necesitaban. Una cosa es tener consuelo cuando todo parece ir bien, pero cuando más necesitamos consuelo es en los momentos de tristeza, dificultades y problemas. Pablo experimentó consuelo cuando enfrentó aflicciones y dificultades. El cristianismo es sólo una teoría para muchas personas, pero para creyentes profesantes, es simplemente algo como un traje o un vestido que uno se pone en ocasiones especiales y que, resulta cómodo. La prueba del cristianismo está en la forma de vivir esta vida. Para Pablo, no era simplemente una teoría.


Vs. 5,6: Los sufrimientos que Pablo experimentaba eran una consecuencia de su relación con Cristo; a medida que predicaba el Evangelio sufría a manos de los hombres (2 Corintios 11:23-26). Pablo habló extensamente sobre las aflicciones y problemas que estaba soportando en su vida, así como también aclaró que, a través de todas esas circunstancias estaba recibiendo el consuelo de Dios.


Vs. 7-10: Pablo resalta enfáticamente la impotencia que sentirían él y los Corintios, si no fuera por el Poder de Dios. Nos recuerda la importancia de la oración para provocar la intervención de Dios a favor de los suyos, lo cual es algo maravilloso. Esto explica por qué Dios permite que nosotros tengamos problemas y dificultades, o que estemos enfermos. Pablo pudo haberse referido a cualquiera de estas experiencias, la enfermedad o los citados incidentes; pero en cualquier caso, ambas le dejaron la sensación de tener una sentencia de muerte.


Esto nos permite a los creyentes hoy, aplicar este mensaje a nuestras experiencias, cuando nos encontramos en circunstancias desesperadas, y de las cuales, humanamente hablando, no podemos librarnos. Debemos destacar que, pasar por esas experiencias con tanta confianza en los propósitos de Dios, es algo realmente hermoso.


Ahora, Pablo añadió en el V. 10: “Él nos libró y esperamos que aún nos librará de tan grave peligro de muerte”. Ciertamente, para él la vida cristiana no fue precisamente un lecho de rosas. Dios permite que los cristianos sufran, con un propósito especial, que esa experiencia resulte para el bien y puedan consolar a otros.



Querido hermano, en medio del sufrimiento podemos encontrar el propósito de Dios para esta circunstancia.

DOMINGO 15 DE MARZO


La fe que alcanza a otros

• MATEO 8: 5-13 •


El centurión estaba diciendo que tanto era el poder que Jesús tenía, y tanta era su fe en Él, que Jesús no necesitaba ir hasta su casa y tocar al enfermo para que éste sanara. En segundo lugar, él reconoció el señorío que Jesús tenía sobre este mundo. El centurión teniendo autoridad sobre cien soldados conocía el poder de solamente ordenar y que los demás hicieran. De igual forma reconoció que Jesús tenía la autoridad sobre este universo, y cualquier orden que Él dijese, se cumpliría ya que, no hay otra autoridad mayor que la Suya. Finalmente, en sus palabras vemos el gran alcance de su fe. El centurión no estaba pidiendo un favor para sí mismo. La fe no estaba en el siervo que estaba paralítico, la fe estaba en el centurión que creía que ésta era suficiente para que Jesús sanase al criado. Ciertamente la fe de una persona puede ser tan grande que, a través de ella otras personas pueden recibir la misericordia de Dios, tal y como se muestra en este relato, en Tierra Deseable y en nuestros devocionales diarios.


Ninguna vocación ni posición del hombre será excusa para la incredulidad y el pecado. Debemos interesarnos por las almas de nuestros hijos y siervos, espiritualmente enfermos, que no sienten los males espirituales, y no conocen lo que es espiritualmente bueno; debemos llevarlos a Cristo por fe y por la oración.


Mientras menos confiemos en nosotros mismos, más fuerte será nuestra confianza en Cristo. Aquí el centurión le reconoce mando con poder divino y pleno sobre todas las criaturas y poderes de la naturaleza, como un amo sobre sus siervos. Este tipo de siervos debemos ser todos para Dios; debemos ir y venir, conforme a los mandatos de Su palabra y las disposiciones de Su providencia. Cree y recibirás; sólo cree.

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