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Lecturas 30 de Noviembre - 4 de Diciembre


LUNES 30 DE NOVIEMBRE


SALVADOS POR LA FE

• JOSUÉ 6: 15-25 •


Las historias del antiguo testamento son apasionantes, hombres y mujeres valientes que se levantaron por el Poder de Dios para cumplir Sus ordenanzas. En este pasaje podemos ver al pueblo de Israel, dirigido por Josué, listo para tomar y destruir Jericó, parte del reino amorreo, un país de personas violentas y alejadas de la Ley del Señor, protegidos por una gran muralla. A pesar de las estructuras humanas, Dios da indicaciones muy claras a Josué para que con su ejército rodee la muralla durante 7 días, viendo el Poder majestuoso del Señor al derribar los muros que cercaban esta ciudad.


La instrucción de Dios era destruir todo cuando allí habitaba; sin embargo, en este pasaje encontramos una familia que fue salva gracias a la fe de una mujer. Tiempo antes de que la ciudad fuera tomada, Rahab escondió a dos hombres del ejército de Josué arriesgando su vida.


La Biblia nos cuenta que ella no tenia una profesión socialmente aceptada, y que, a pesar de no tener conocimiento de la Ley, había escuchado las historias de cómo el Señor había secado las aguas del Mar Rojo permitiendo que pasara el pueblo de Israel; ella reconocía a Dios como Señor del cielo y de la tierra (Josué 2:11).

Una expresión de fe en un momento crucial puede cambiar, para siempre, nuestra vida y la de las personas que nos rodean. Rahab vivió junto al pueblo de Israel por muchos años, su pasado no definió lo que Dios había planeado para el futuro, pues varias veces es mencionada en La Biblia, ya que aparte de destacarse por su fe, hace parte de la genealogía de nuestro Salvador Jesucristo. ¡Este es el resultado de la Gracia de Dios y del efecto transformador de la fe que nos salva!



MARTES 1 DE DICIEMBRE


FELIZ Y MEJOR FUTURO

• ISAÍAS 4: 2-6 •



Cristo es llamado Renuevo de Jehová, plantado por su Poder y florecido para Su alabanza. Es llamado fruto de la tierra porque surge en este mundo y es adecuado para el estado presente. En medio de la tribulación predicha por Isaías, algunas personas recibirán la protección de la Misericordia amorosa de Dios. Los protegidos serán el pueblo de Dios cuando el Mesías gobierne la tierra; se distinguirán por su santidad, no por su riqueza ni prestigio. Esta santidad es el resultado de un deseo sincero de obedecer a Dios y de una profunda devoción a Él. La maldad no siempre continuará como está ahora. Dios le pondrá fin y sus seguidores fieles disfrutarán su Reino Glorioso.


Por el juicio de Dios, los pecadores son destruidos y consumidos; pero por el Espíritu de Gracia son reformados y convertidos. El Espíritu actúa aquí como Espíritu de juicio, ilumina la mente, y convence la conciencia; también como Espíritu que quema, vivifica y fortalece los afectos y hace que los hombres sean celosamente afectados para una buena obra.

Un amor ardiente por Cristo y las almas, y el celo contra el pecado, llevarán resueltamente a los hombres a empresas que saquen la incredulidad. Toda aflicción les sirve a los creyentes como horno para purificarlos de la escoria del pecado; la influencia convincente, poderosa e iluminadora del Espíritu Santo, desarraiga paulatinamente sus lujurias y los vuelve santos como Él es santo.


Dios protege su Iglesia y todo lo que le pertenece. Pero sólo los fatigados buscarán reposo; sólo los convencidos de que se acerca una tormenta, buscarán refugio. Sí, el renuevo es un conjunto encantador y hermoso. Esperamos la segunda venida de Jesucristo y ver la terminación del cumplimiento de su juicio y salvación según lo prometido en Isaías.


Afectados con un profundo sentido del desagrado divino, al cual estamos expuestos por el pecado, recurramos de inmediato a Jesucristo y aceptemos agradecidos el refugio que nos da.



MIÉRCOLES 2 DE DICIEMBRE


LA ALEGRÍA DE JESÚS

• LUCAS 10: 21-24 •


Jesús estaba genuinamente emocionado, y sucedió específicamente cuando sus siervos habían terminado la obra encomendada.

Esta es la única ocasión en los evangelios donde se dice específicamente que se regocijó, refiriéndose a un regocijo «excepcional y gran alegría». JESÚS, se regocijó con fuerza, pero también se alegró profundamente (en el Espíritu).


Este hombre que soportó sufrimientos, fue a menudo muy alegre y aún más por el éxito de sus amigos.


La alegría de Jesús le hizo romper en oración. Alabó a Dios el Padre por Su sabiduría, por Su plan. Jesús, dio gracias al Padre, no alabando Su propio trabajo, le dio gracias por los compañeros de servicio en medio, le dio gracias por la sencillez de Sus siervos.


Jesús se alegró de que la gente desconocida fuera enseñada por Dios y utilizada por Él. Los niños eran los setenta; simples creyentes que recibieron la verdadera sabiduría de la Revelación de Dios. Dios se deleita en usar lo débil y necio del mundo para confundir a los sabios (1 Corintios 1: 27-29).


Él envíó al sencillo, porque los sabios de este mundo, nunca irían como corderos en medio de lobos; envió al sencillo porque no iba a cambiar el mensaje; envió al sencillo porque quería llegar al sencillo; envió al sencillo porque iba a hacer el trabajo en Su nombre; envió al sencillo porque se regocijaría por la Obra; envió al sencillo porque le daría alabanza a Jesús.

Y finalmente, Jesús le dice a sus discípulos de la bendición única que tienen.

Los discípulos vivieron en un tiempo único y era bueno para ellos que se dieran cuenta que era una bendición especial ser parte de Obra del Mesías.


Los grandes hombres del Antiguo Testamento, hubieran deseado ver el ministerio de Jesús y ser parte del servicio a favor de Él. Como, por ejemplo, al rey David le habría encantado ver a Jesús, hacer las cosas que Él hizo, e Isaías hubiera anhelado escuchar lo que Jesús dijo.


“ES SABER QUE, CUANDO HACEMOS LA OBRA QUE NOS ENCOMENDÓ JESÚS, LE TRAEMOS GRAN ALEGRÍA”.



JUEVES 3 DE DICIEMBRE


TRUEQUE DESIGUAL

• GÉNESIS 25: 27-34 •



Antes de ser una estrella de Hollywood, Sylvester Stallone pasó necesidades económicas que lo llevaron incluso a vender su más amada posesión: su perro llamado Butkus, de raza bullmastiff, que lo había acompañado en los momentos más difíciles. La venta de su fiel compañero se cerró por tan solo 40 dólares en una tienda de licores.


¿Cuántas veces hemos entregado lo más valioso que tenemos para satisfacer una necesidad inmediata? Esa es la historia de Esaú: